domingo, 31 de enero de 2010

INMIGRANTES, Por Fernando Sabido Sánchez






He paseado por la ciudad en esta mañana de domingo
amor, al principio todo parecía tranquilo hasta llegar
a la plaza del Ayuntamiento. Allí, unos policías

cacheaban a jóvenes al parecer subsaharianos. El delito,
no portar documentos, permisos de residencia,
certificados de buena conducta, contratos de trabajo,
euros, pedigrí; ya sabes cariño, esas pequeñas cosas
que les hacen ser diferentes a nosotros. Comprendí que
en nuestro país ellos no son nadie, tan sólo
indocumentados, vagos, potencialmente aptos para
la expulsión.

Al volver a casa, unos perros abandonados ladraban
inusitadamente y no hallé policías importunándoles.

4 comentarios:

nieve dijo...

Tristemente así es la realidad. Los "grandes hombres" se reunen, una y otra vez, y a pesar de ser, se supone, tan listos y preparados, no encuentran la manera de arreglar un poco este mundo injusto. Así cada vez más vagan lejos de sus hogares en busca de ese paraiso que no existe.

Si esos grandes vivieran un poco más pobremente, seguro que se molestarían más en pensar algo para arreglarlo. Ahora se limitan a viajar en VIP, vivir en buenos hoteles, darse las comilonas de lujo y vestir de seda. Y después hablar ante los microfonos y cámaras de manera que nadie entienda lo que han dicho.

Saludos. Tu blog es una voz que clama en el desierto, me temo.

Giovanni-Collazos dijo...

Hay una xenobia creciente en España y en Europa, una que voy percibiendo desde hace un año atrás hasta aquí con más frecuencia.
Yo he pasado por eso Fer, aunque tengo la suerte de tener mis documentos en regla, me jode que los que no tiene la misma suerte que yo, sufran esta discriminación. Siempre que me veo en esa escena yo reclamo, me enfrento verbalmente a los policias, pero no se puede hacer nada... es una pena enorme que estas cosas esten pasando a la vista de muchos y de todos y nadie dice nada ante tal injusticia. Ecepto poetas como tú.

Abrazos!

Gio.

Lely Vehuel dijo...

No pasa solamente en Europa, esta por todos lados, es que hay individuos con esencia de seres humanos y los hay tambien con esencia de bestias discriminadoras.Hola, que hermoso este post, tu blog como siempre tan gentil de emociones, comparto siempre tus entradas, esta es muy especial.Hoy te visito desde Cuentos y Orquideas y quiero invitarte a leer un nuevo cuento llamado Rey Y Mendigo, espero que te guste.
Mucha luz y hasta pronto.

Maria Sanguesa dijo...

Estamos viviendo tiempos muy duros, en todos los sentidos. De las cuestiones más sangrantes con las que nos tenemos que enfrentar en con la xenofobia, que se alienta e impulsa desde determinadas opciones políticas que son las que mayor poder mediático pueden ejercer sobre la ciudadanía. Hay que buscar, desde sus cómodos sillones, chivos expiatorios para ir cargando y desviando culpas de este injusto sistema en el que nos tienen inmersos. Y siempre son los más débiles, los más desprotegidos, quienes tienen que pagar las consecuencias de tanta sinrazón e injusticia. Gracias Fernando por dejar aquí tu voz, del lado de una causa justa.