domingo, 22 de enero de 2017

PRESENTACIÓN POEMARIO "Sílabas de luz" de AÍDA ACOSTA

















"Sílabas de luz" de Aída Acosta

Según la Teogonía de Hesíodo, EL CAOS fue lo primero que existió y la matriz de la cual surgió todo, es decir, el caos era oscuridad,  el estado de confusión y desorden en el cual se encontraba la materia hasta que el cosmos fue creado.

Y Dios dijo: «Hágase la luz», y la luz se hizo...pero sin la oscuridad no podría haber existido el contraste.

El primero en intentar descomponer la luz fue el filósofo y físico francés René Descartes, obteniendo únicamente dos colores: azul y rojo.

Por su parte, el físico Isaac Newton, usando un par de prismas, concluyó que la luz blanca se podía descomponer en siete principales bandas de colores (en analogía a los siete días de la semana o las siete notas musicales). Y que al pasar de nuevo por otro prisma el haz de luz se convierte en blanco. También cuando llueve aparece el arcoíris, las gotas de agua actúan como prismas y es esta la razón por la cual se crea este efecto óptico partiendo del espectro de la luz, recorriendo los siete colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta, para volver a la luz blanca. 

En psicología, los colores ejercen influencia en el individuo, provocando una reacción cerebral según el color de que se trate.  

Y con estas premisas, Aída nos regala "Sílabas de luz", una alegoría que ella denomina "LA FÍSICA DEL PRODIGIO", un poemario que rebosa perfección,  que retrata la luz desde la luz misma, un conjunto de veinticinco poemas que comienzan, con dos composiciones sobre el espectro, en el que se explica: "Vengo de la ventana hacia dentro, vengo de la ventana a ti, vengo de ti hacia ti, yo soy ventana, tú también".

Y entro de lleno en los siete colores, en su respuesta poética al significado de los mismos a través de los diferentes estados de ánimo que acompañan al amor, a la pasión y el erotismo, a los sentimientos encontrados, son tres poemas por color y de los que destacaré algunos versos antes de que Aída descorra las persianas, se conforme el arcoiris y nos desvele los misterios de su creación poética. 

ROJO: Color del ánimo y la pasión exaltada: "Vamos a deshojar esta niebla, vamos a decirle a las nubes que se vayan, que nos dejen solos, solos con nuestros besos, inventaré una luz nueva, inventaré el beso, el fuego, inventar, ser tu diosa"

NARANJA: Color de excitación y dinamismo. "No estamos juntos y existe el desorden, existe el vacío, existe la ausencia, la locura de pensarte. Cuando no estés, viviré asombrando a la soledad con tu recuerdo"

AMARILLO: Alegría, estimulación, provocación, envidia, odio y falsedad. "Reflejos amarillos en el cielo, sabor de otoño de nueces, cuando tus besos tienen distancia cosida en sus venas. Este suicidio de recoger tu sombra, este suicidio, el amor que me sobra, este amarillo".

VERDE. Paz, tranquilidad, frescura, vitalidad y nostalgia. "No sé si escuchar las palabras del cristal o la lluvia, pero ante el caos y el color gris, se pueden dormir los ojos, hasta la luz".

AZUL: Melancolía, frío, misterio, fidelidad, calma. "Ya no quiero este silencio, ni tus palabras, ni la distancia, tantas ortigas ancianas...Y de repente, como una nube hinchada de raíces, entra la tristeza por mi ventana y me sorprende".

AÑIL: Sensualidad y melancolía. "Sin ti mar de soledad yo tengo.  Mar de soledad no quiero, soledad de mar tienen mis huesos".

VIOLETA: Profundidad, dolor y esplendor. "Me has dejado esta orilla, línea peremne en mi memoria, este tiempo asaltado por vacíos, una soledad temblorosa que altera mi ritmo".                                                                                                                                                                          
Y tras los siete colores, volvemos al origen de nuevo traspasando el segundo prisma y el haz de luz se vuelve blanco.

"Ya me faltas tú y solo deseo invernar para soñarte, arroparme de mariposas hasta el alba de tu presencia. Tantas veces llegaste y hoy te recuerdo. Recuerdo luz blanca"." 


Y llegados al final, como escribe Aída, quedan es este libro, los trocitos de arcoiris que ha ido coleccionando en su camino, en el aprendizaje de los contrarios, en el saber científico y filosófico de cada pequeña o gran cosa, en cada parpadeo del sentimiento.

Fernando Sabido Sánchez


















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viernes, 6 de enero de 2017

miércoles, 28 de diciembre de 2016

MEJORES POEMARIOS QUE HE LEÍDO EN 2016


Lejos de compromisos y círculos editoriales, voy a señalar los diez libros de poesía que más me han gustado en este año 2016 que acaba, por supuesto sin un orden, solo diez poemarios, nada más.




1,. Sobrevida. Antología poética 

Ida Vitale (Montevideo, 1923)

Selección y prólogo de Minerva Margarita Villarreal
Esdrújula Ediciones, Granada 2016

La selección de esta antología viene a cargo de la poeta Minerva Margarita Villarreal, con un prólogo que titula, "Ida Vitale: entre el exilio y la conciliación". Nos dice : "Valorar la vida trae consigo no solo disponerse a una entrega a pesar del destierro, sino ir lentamente escarbando el vacío, los actos despojados, la vida entera puesta de pronto entre paréntesis, (…). Ejercitan su silencio en la contemplación y sumergidos en la oscuridad aterradora de la lejanía acceden a una regadera de luz". Así refleja el exilio en 1973 de Ida Vitale a México y, posteriormente, a Estados Unidos, donde vive actualmente, en la ciudad de Austin (Texas). También es excelente la selección de poemas que ha reunido recorriendo todos los libros de la autora y que recoge bajo epígrafes con singulares y significativos títulos ya que, como nos dice, que: "A lo largo de sus libros de poemas, Ida Vitale recobra la luz de los objetos amados y logra subjetivarlos. Sus poemas activan una velocidad cristalina, tocada por la transparencia. Una suerte de ráfaga o corriente de vientos dispone la travesía del mundo por su palabra. Y en ese mundo vibra en esa mano capaz de atraer un animal. Allí el corazón del universo late su mayor esplendor. Son árboles y flores y tierras. Son aires y aves. Son paisajes pasajeros que han decidido posarse en la página, como el pájaro, como el amor. Allí establece su casa la fugacidad".


SUMAS

                               caballo y caballero son ya dos animales

Uno más uno, decimos. Y pensamos:
una manzana más una manzana,
un vaso más un vaso,
siempre cosas iguales.

Qué cambio cuando
uno más uno sea un puritano
más un gamelán,
un jazmín más un árabe,
una monja y un acantilado,
un canto y una máscara,
otra vez una guarnición y una doncella,
la esperanza de alguien
más el sueño de otro.


*


SOBREVIDA

Dame noche
las convenidas esperanzas,
dame no ya tu paz,
dame milagro,
dame al fin tu parcela,
porción del paraíso,
tu azul jardín cerrado,
tus pájaros sin canto.
Dame, en cuanto cierre
los ojos de la cara,
tus dos manos de sueño
que encaminan y hielan,
dame con qué encontrarme
dame, como una espada,
el camino que pasa
por el filo del miedo,
una luna sin sombra,
una música apenas oída
y ya aprendida,
dame, noche, verdad
para mí sola
tiempo para mí sola,
sobrevida.

(De Palabra dada, 1953)





2.- Viento variable 

de Antonio Hernández, (Arcos de la Frontera, 1943) 

Calambur, Barcelona, 2016.

Viento variable reúne poemas escritos entre 2010 y 2015, como se nos explica en la “Nota de autor”, y forma parte de lo que llama “poesía total”, porque toma recursos de otras artes; versos de carácter “dicotómico y epicolírico -canto y cuento-“ donde poesía y literatura “se funden” con oficio. Aunque hay una “voluntad de autonomía de cada poema”, se organizan en “grupos temáticos emocionales” que encabezan diferentes epígrafes de autores dilectos.



ha sufrido tanto
que tiene el corazón mellizo.
Por eso ha sobrevivido.
Por eso lo que escribe
no es letra muerta.

*

“Tesis: cielo, paraíso.
Antítesis: infierno, Hades.
Síntesis: melancolía.”
AH

Pájaros y pajarracos

Benditos sean los pájaros que cantan.
Bendito el estornino, el chamariz,
el mirlo, sobre todo el mirlo blanco,
bendito el petirrojo, el verderón,
los que no se esconden para vivir,
no los que se ocultan para medrar
en la Muerte; los pájaros de ardiente
corazón como cantaba Wordsworth;
los que ascendían sólo utilizando
sus alas, no, como ahora, los otros
pájaros que no cantan, o si lo hacen,
lo hacen en los juzgados o en las
comisarías. Los que cantan mirando
las nubes y las embellecen, nunca
la infame turba de de nocturnas aves
según el racionero cordobés,
las del pico encorvado y el plumaje
negro como sus alas tenebrosas,
diteras, esquilmantes.Y benditas
las que, como alondra mañanera,
con su canto, saben milagrear,
logran que rían las ramas de todos
los árboles de las cuatro estaciones
del año, agradecidas a su luz.
Para que los sin techo y los mendigos
del parque y la ciudad entera, oyéndolas,
sientan que en sus exequias cotidianas
el día de hoy no viene con luto.

*

“Por lo pronto mostrar la primavera,
ya llegará diciembre con su nieve…”
AH


El rostro impenetrable

Soren Kierkegaard

A ver qué hace un hombre solo
frente a una montaña de hierro,
qué un hombre solo frente a un mar de plomo,
un hombre frente a un cielo sin estrellas ni luna.
Qué otra cosa diferente
a mirar con estupor
podría hacer si pretendió algún día
enfrentarse a los grandes poderes
económicos, a la magia espuria
de la técnica, a la derrota por K.O.
de la ética a manos
del acomodo social, a la
deshumanización.
Qué su insignificancia
ante los nuevos dioses
más opacos que Dios.
Ir de la mano de su desventura
buscando las mentiras salvadoras
de su infancia lejana,
rezar al clavo ardiendo.




3.- “Después de la oscuridad”

DE Marta López Luaces (A Coruña, 1964) 

(Pre-Textos, 2016)

Último libro de lMarta, poeta, narradora y ensayista, es un largo poema que indaga en la relación entre la poesía, la filosofía y la ciencia. En él, la autora explora el papel del discurso poético como lenguaje esencial, que ilumina nuestro paso por el mundo.

Insaciable periplo

Porque hubo visiones/hubo sueños/hubo formas/ hubo sustancia/ hubo materia/
hubo elementos del poema como racimos de esplendor/ hubo
HAMBRE
Sorteamos lo inmarcesible, insaciable periplo
y configuramos nuevas sensaciones
para instaurarnos en la contingencia/la inquietud/
penetramos en la luz y en la oscuridad
y entendimos la naturaleza
como claridad
como instancias del blanco
–No temas. Estoy contigo


*

Ya el Imperio del Sur en su decadencia
Pero aun éramos los grandes hechiceros del
[Tiempo
Y soñábamos con el susurro de pájaros volando
¿hacia dónde?
¿hacia dónde?
El Usurpador de los sueños acecha
El orden azul enraizado en la razón
campo abierto=
escisión
en las aporías del abismo/
sin pasión no hay deseo/ no hay memoria/no hay
¿desaparecerá lo eterno
En la tensión del anhelo la armonía de lo infinito
El poema se crea para ser habitado
La poesía, para el vuelo del alma
Y se creó la alianza de la luz y el aire
Copérnico, Galileo, Kepler, Newton
recortaron los cielos
y ya no así en la tierra como en el cielo
dibujar/instaurar/controlar/
la ambigüedad
Acontece la noche
y un espacio de luz se quiebra

Los Señores de los Cielos:
Tormenta/Caos/Relámpago
se instalan en el cosmos
¿y si el yo sólo se explica por lo Eterno?
Sombras de una época que se acercan
Pero aún
éramos los grandes hechiceros del Tiempo
Y soñábamos con el susurro de pájaros volando
¿hacia dónde?
Entre la sensibilidad y la razón: la esencia
entre lo externo y lo íntegro: el concepto
entre los matices y el todo: lo vulnerable
Y un nuevo Imperio comenzó a reinar
sobre nuestras cabezas
EL URSUPADOR DE LOS SUEÑOS ACECHA


*

El blanco se ejercita en el horizonte abierto
de la oscuridad/taimada experiencia del ser
en los límites de un siglo
¿sólo la ciencia es universal
En nosotros
el cosmos se estremece
Y el imperio del Norte reina sobre nuestras cabezas
Nace una nueva sensibilidad
en el placer del objeto/la ambigüedad de lo bello/
ciencia y arte=espejo como armonía-dinámica-impulso en la excentricidad/
para ser evocación interior
de un eclipse
sin analogía
Y ya el Imperio del Norte reina sobre nuestras
cabezas


*

Un vacío se extiende desde la circunferencia/
fulgurante movimiento/
de la nada como cuerpo
en el origen de un continuum
hacia el centro/dentro
parábola-símbolo-metáfora-analogía
en la fusión del cielo y la tierra
–No temas. Estoy contigo.
De la Querelle a Diderot
a inscribirse ¿dónde?
¿dónde? ¿dónde? ¿dónde? ¿dónde? ¿dónde?
¿dónde?
Y ¿adónde?
De Newton a los elementos catárticos de la noche
como los confines de lo eterno
en constante disputa
con el yo
Y ya
el Imperio del Norte reina sobre nuestras cabezas
Experiencia revelada sin
las pasiones del alma
otras son
las tres leyes del movimiento
Nuestra prerrogativa, la especulación de los mares
Nuestro propósito, habitar un eclipse
De Hipatia a Sócrates a Bruno a Savatier
a Lavoissier un ciclo se cierra
y ya no tanto en la tierra como en el cielo
y ya no tanto en el cielo como en la tierra
Y soñábamos con pájaros volando ¿hacia dónde?
¿hacia dónde?





4.- “Ananda. 108 poemas Zen” 

de Ko Un

Editorial Casariego.

Corea del sur (Poeta, novelista, ensayista, 83 años). La Guerra de Corea lo traumatizó de forma física y psicológica, y provocó la muerte de muchos de sus familiares y amigos. En 1952, antes de acabar la guerra, Ko se hizo monje budista. Después de una década de vida monacal, decidió regresar a la vida secular en 1962 y entregarse a la poesía. Desde 1963 a 1966 vivió en Jejudo, donde fundó una escuela benéfica, y después regresó a Seúl. Su vida no fue tranquila en el mundo exterior y se lesionó al intentar suicidarse por segunda vez en 1970. En la época en la que el gobierno de Corea del Sur intentó frenar la democracia al proponer la Constitución Yusin a finales de 1972, Ko Un se volvió muy activo en el movimiento democrático y lideró esfuerzos para mejorar la situación política en Corea del Sur, por lo que fue a la cárcel en cuatro ocasiones.


Fascinación

Me voy cayendo en el pozo de tus ojos
Mis pies se han parado en el tiempo del meteoro tan rápido
como una flecha, entre tu palabra y palabra.
Desde ahora en adelante, la oscuridad espléndida de tus huesos
se quedará quieta y silenciosa hasta después de cien años.
Te amo.


*

Bebé

Antes de tu nacimiento
Antes que tu padre
Antes que tu madre
Tu balbuceo ya estaba ahí.


*


Sala de meditación

Intenta sentarte
No sólo un Kalpa
Sino durante diez Kalpas,
Ninguna iluminación llegará
Simplemente diviértete
Con tus angustias e ilusiones
Entonces levántate

*Un kalpa es el número de años que tardan el Cielo y la Tierra en completar un ciclo de terminación y renacimiento, la mayor unidad de tiempo concebible.


*

Simplemente

Se dice que seguimos
El camino que cada uno ha tomado
Porque alguien nos dijo que lo tomemos
Se dice que el agua que fluye simplemente
por el valle
Está fluyendo
Porque alguien le dijo que lo hiciera
Qué pobre es la sabiduría humana


*

Verano

Los veranos siguen al sol
Ciegos
Las campanillas se abren a la luz de la luna
Ciegas
¡Qué locura!
Esto es todo lo que saben
Las libélulas vuelan por el día
Los escarabajos por la noche


*

Una siesta

El mundo reposa en el útero
Aquello fue un buen sueño
Ahora quisiera salir afuera
Llorar. Eso es todo.
¿Verdad que no hace falta nada más?

Los textos provienen de la traducción del coreano de Jong Kwon Tae (revisada por Isabel R. Cachera) de “Ananda. 108 poemas Zen” de Ko Un para la Editorial Casariego.




5.- Lengua Perdida (Poemas Selectos) 

Charles Wright (Tennessee – EE.UU., 1935).

Ediciones Bid & Co., 2016

Nada más satisfactorio que encontrarse con un poeta que escribe para otros poetas. El caso de Charles Wright se ubica en el cenit de aquellos movimientos (o tendencias) que tienen una influencia significativa y decisiva en el desarrollo activo de la vida literaria. Con él regresamos a Ezra Pound, Hart Crane, Eugenio Montale, Dino Campana. Con él nuestras formaciones renacen en medio de una elaboración [de lenguaje] en el que nada permanece, pero todo sigue alzándose.

La edición de Bid. & Co. (Caracas, 2016), traducida y preparada por Adalber Salas Hernández, contiene una selección de textos pertenecientes a casi la totalidad de la obra de Charles Wright (con la excepción de los volúmenes The Grave of the Right Hand, North American Bear, Chickamauga y Caribou).



RETRATO DEL ARTISTA CON HART CRANE

Venecia a finales de agosto, afuera luego del almuerzo, y Hart
Está apagando su cigarrillo en una copa de vino,
Su rostro humedecido y antiséptico,
Un poco como la muerte o una nube suave.
La luz acuosa de su futuro todavía cuelga de la pérgola.
El tema de todos los poemas es el reloj,
Me parece, esas mínimas manos intocables que se cierran sobre nuestros pechos
Cada noche y se estiran cada mañana, dedo a dedo,
Bajo el nuevo peso del sol.
Un día más es un día menos.
Llevo ya varias semanas escribiendo este poema
Con un lápiz hecho de lluvia, borrando mi cara
Y la cara de mi amigo, elaborando un lenguaje en el que nada permanece.
La luz del sol no tiene tal deseo.
En los pequeños charcos de nuestras palabras, su oficio es el resplandor.



Buffalo Yoga Coda I

Cubierta baja, cielo de Montana
del mismo color que los fríos uniformes confederados,
Corriente alta en todos los arroyos, árboles húmedos
Derribados por el viento, principios de junio,
Nieve ayer, lluvia dura y dura escarcha, tres bolsas llenas,
Olas espumosas, río blanco, bienvenido,
Los cedros susurran y también el pino y la corriente.
Deslizo la palabra en el bolsillo de mi chaqueta: Tiempo.
Para calentarla, para mantenerla a oscuras, para alejarla del Siempre.
La doblo por la mitad y la guardo.
Sin embargo, como la cigarra, abandona su cuerpo y se va a resolver sus asuntos,
Cáscara resbaladiza, alas tan hermosas,
Un cadáver que es necesario pensar.
Memento mori, tal vez.

–––––

Lo que dejamos sin decir es como el granizo de la tormenta de anoche,
Todavía amontonado y blanco
entre la hierba alta y sombría, intacto de sol.
Como palabras no pronunciadas, desaparecen
Uno por uno en la luz,
cristal y dorado por un instante, luego nada en absoluto.
Como todo lo que nunca hicimos o escogimos.
Como todo lo que es líquido e ignorado,
lo que no damos, lo que no recibimos.

–––––

Regresó el chotacabras,
allá arriba, casi invisible en el resplandor de la mañana,
Mientras las golondrinas sueltan una canción hiperquinética aquí abajo.
Fantaseo con una visión medieval, perforada,
una supuración de heridas,
Un chorrear de sangre,
Un cucharón, dos tragos rápidos e interminables.
Santa Caterina de Siena, bebe un poco por mí.
Como el trozo de nieve tardía que cada uno de nosotros tiene en el corazón,
Acaparando un dolor u otro,
algunos vientos suenan a vagas consecuencias,
El mundo tiene un lugar frío y cubierto para los que se engañan a sí mismos,
Sin importar cuánto brillen y echen chispas en el atardecer,
Suya es la herencia oscura de lo doblemente muerto.
Para ellos es la llama apagada, la Quinceava Estación de la Cruz

–––––

Como plegarias de intercesión en el Purgatorio,
Nuestras pequeñas quejas y afectaciones
Revolotean en el clima.
No sorprende que nunca recibamos ninguna respuesta, no sorprende.
Las violetas acaban de regresar a la hierba.
No oyes un sólo gemido por parte de ellas,
Concentradas, como están, en hacer lo que sea que vinieron a hacer.
Mira lo bajo que yacen en el viento,
lo fruncidos que están sus labios.

–––––

Hay muchas ventanas en la alta casa del olvido.
A través de una de ellas, una luz como la luz
Que ahora se desliza por la pradera,
estallando, perpetua.
Uno la conoce por los viejos marcos de celuloide, los expuestos,
Que arden como madera, una luz dura
Que no ilumina, sino que delinea y siluetea.
Tras sus cristales, cae la nieve,
definitiva nieve color fuego.
A través de todas las otras, no resplandece ninguna luz,
El silencio procrea y calcula, no sisea ningún agua, ningún viento.

–––––

Niebla nocturna, más y más densa.
Sobre ella, un infinito,
vía de vuelo para los recién recibidos.
O al menos eso queremos creer, sus pobres manos como pobres banderas en la distancia.
Aquí abajo, no obstante, es difícil.
Aquí abajo, la historia es diferente
Este mundo, ni pensar en el otro.
Nos gustaría que la niebla se dispersara y alzara, pero se abraza al suelo.
Como palabras que quisimos decir, pero no dijimos.
Nos gustaría pedir que regresen a los que partieron,
decir que lamentamos lo que no pudimos decir.
Si, de hecho, están allá arriba.
Si, de hecho, no están aquí todavía,
abrazados al suelo como la niebla, como nosotros.

–––––

Creo que me acostaré aquí por un rato,
el sol en mi mejilla,
El viento como racimos de hierba en mi rostro,
Y escucharé lo que dice el mundo,
el luminoso mundo transubstanciado,
Que me mantiene bajo su mirada como si fuera nada.




HOMENAJE A EZRA POUND

Luego de San Sebastiano, luego
De Ogni Santi y San Trovaso, bajando
Por Zattere y a la izquierda
A través del puente escalonado hacia donde
–A la derecha, a medias escondida–
Arde la Vieja Dogana bajo el sol de primavera:
Así es cómo llegas.
Esta es la calle donde vive Pound,
Una calle ciega
De esquinas con reuma y piedra agrietada,
Ante su avance las aguas
Se reúnen y gritan las gaviotas;
Aquí –mudo, de espaldas– él espera,
Cribando los fríos afectos de la sangre.

*

Otros han abierto camino,
Desapareciendo mientras dormían, sus camas
Desordenadas, las sábanas aún empapadas
De aquello que los ha apartado
–Cáncer o pulmón enfermo, la ruina
De la edad que avanza, el denso
Incienso del suicidio.
Y él ha sobrevivido
O se ha negado a seguir, y ahora
Camina bajo la luz intermitente del sol,
O se sienta en sus habitaciones sordas,
Preguntándose cuándo salió todo mal,
Y se inclina ante la señal, el crujido
Leve de unas alas, el chapoteo de un remo.

*

Días como hoy,
Que uno podría jurar son profecías:
El aire explícito y húmedo,
Como repleto de plegarias sin respuesta;
El crepúsculo, empezando a deslizar
Sus dedos encenizados entre los árboles,
Y tú, Pound,
Dejado por la corriente en la vida equivocada,
Abandonado en el lago (el viento
Aumentando más allá de la costa), mientras la marea baja.
Aquí está tu gorra, tu reflejo cóncavo,
Aquí está tu traje,
Padre de luz, tu sangre fría
–Levántate y hazte entero de nuevo.





6.- GenES 

de Zhivka Baltadzhieva. Sofía (Bulgaria), 1947.

Amargord ediciones, Colección Candela, 2016


El poemario Genes, de Zhivka Baltadzhieva, es una profunda reflexión sobre la existencia, inspirada en la influencia de disciplinas como la Antropología, la Física o la Biología.



Necesito hablar
con la voz que nunca se alza,
la voz
que nadie oye,
con la mirada más y más
introspectiva.
Más adentro en el paisaje
ignorado.
Más adentro
que el sueño.
Más adentro que el despertar
en llamas.


*

Filósofos y neuroinvestigadores insisten
en que no existe ningún yo, que quien te ama
o destruye
es el subsconsciente
colectivo. Que tu mano al lado de la mía, 
la muerte violenta de seres, plantas, océanos
y cantos
es solo bioquímica galopante. Y nadie
de nada es responsable
porque nadie existe como
alguien.
¿Filósofos y neuroinvestigadores?

*

Yo, tú, él
un dispositivo portátil, configurado a base
de maravillas, programas progresivamente devaluados
y diccionarios multilingües, incorporados, 
para leer diminutos contextos y dimensiones arroyadores
en la estructura plegada del cosmos y el sentimiento
en medio del ruido mental.


OVIDIO II

Quedarme en esos mundos
donde
no se anuncia ningún Mesías
decadente
de entre todos los sueños caducos
y genius loci de las comunicaciones
Apegado a la tentativa
quedarme,
contemplando la metamorfosis
desde dentro,
nadando
aguas arriba
en la clandestinidad
del origen.

*

ОВИДИЙ II

Да остана тук, в световете,
които
не провъзгласят пророци
в упадак
сред загубили давност сънища
и гении на комуникацията.
Верен на съблазанта
да остана,
наслаждавайки се на метаморфозите
отвътре,
плуващ
срещу течението
в нелегалността
на Произхода.

*

Pobres palabras, forzadas a elegir
entre yo vi y mirar prohibido.
Pobres sentidos bajo latigazos de silencio y trueno, 
terruño e ira.
Y la transgresión agotada.
Más humano sería ser un árbol viejo, abrazado 
por vientos, en el centro de Sliven, en el centro del campo…
Las raíces clavadas a cien metros, 
a atar las grietas, las eufonías, las depresiones
oceánicas.
A contemplar abstraído la Osa Mayor 
y respirar el eléboro en el destello memoria 
de una molécula de agua
fusionada.

*

Бедни думи, притиснати да избират
между “видях” и “гледането забранено”.
Бедни усещания под камшика на мълчанието
и гърма, нежността и гнева.
И нарушението на нормата изтощено.
По-човешко би било бряст да бъда във вятъра,
в сърцето на Сливен, на полята в сърцето,
с корени, впити сто метра дълбоко,
пукнатини да превързвам, разногласия, извори, океански
депресии.
Да се наслаждавам отнесено на Голямата мечка,
кукуряка да вдишвам в проблясъка памет
на една разградена молекула
вода.

*

TOCATA Y FUGA
BACH

Dentro de 100000 millones de años,
aventado por la constante cosmológica de Einstein 
(E = mc2) el Universo visible 
habrá desaparecido en la luz enrojecida. 
Todo estará más allá del horizonte de su mirada 
y el alcance de su calor. Solo mi ser 
seguirá viéndote. Sigue viéndote. Te evoca. Te abraza. Existes. 
Eres la realidad. Te cantan los pájaros en el pequeño jardín.
Oigo tus pasos cruzar los amaneceres de las incontables 
dimensiones. Y de pronto, 
siento calor.
Desde antes del Big Bang.

*

ТОКАТА И ФУГА
БАХ

След около 100000 милиона години,
дирижиран от космическата константа на Айнщайн,
/Е = мс2/ видимият Космос
ще е напълно изчезнал в светлината, зачервена
от толкова изпъване. Натам. Всичко ще бъде
отвъд хоризонта на окото й и обсега
на нейната топлина. Само душата ми все така ще те вижда.
Вижда те все така. Съзнанието те съдържа. Съществуваш.
Ти си реалността. Чуруликат те птичките
в разсъмващата градинка. Чувам стъпките ти
как прекосяват разсъмването и измеренията безчет. Изведнъж
чувствам топлина.
От преди Големия взрив.



7.- Transpoética. 

Leo Zelada. 

Editorial Vaso Roto, 2016.

Leo Zelada, seudónimo literario de Braulio Grajeda Fuentes (Lima, Perú, 1970), es un soberbio poeta peruano que se ha consolidado en España y que ha sorprendido gratamente al mundo cultural hispánico con su último poemario «Transpoética», fijando los perfiles de lo que puede ser un nuevo proceso evolutivo de la poesía hispánica postmoderna, pero con profundas raigambres clásicas en nuestra tradición literaria
Si leemos los poemas de Leo Zelada pronto nos damos cuenta que es incapaz de vivir sin escribir poesía, yo diría que la necesita hasta “para poder respirar”, aun sabiendo todos los incomodos y dificultades que ello conlleva, lo necesita para sí “…es mí forma de ver el mundo” (Underground Poet) y también para los demás “…para aplacar tu sed” (Diálogo entre la voz y el silencio).

Bien, sabemos que Leo Zelada vive por y para la poesía y que es capaz de escribir solo en la mesa de un bar del viejo Madrid, en el banco de un parque o en el pequeño cuarto de su piso. Pero, y esta sería la segunda conclusión a la que llego después de leer su poemario, ¿qué tipo de poesía es su preferida?. Es evidente que para el poeta hispanoamericano solo se puede llamar poesía a aquella que está íntimamente ligada a las cuestiones humanas y nos lo dice así de tajante: “Si un poeta no habla de lo humano, entonces no es un poeta” (Underground Poet) y, por supuesto, a los problemas que padecen, cotidianamente, las personas que viven en España o en cualquier lugar del mundo.

Esto que acabo de señalar Leo nos lo transmite, a través de sus versos, sin ningún tipo de tapujos ni rodeo alguno. Así lo hace en su largo poema, “Breve explicación de la poética a un hombre cualquiera”, desde el primer verso hasta el último: “Un poeta es un romántico…”, “Un poeta puede hundirse…pero elige asaltar el cielo”, “Un poeta rompe las fronteras…”, “Un poeta, contra el estruendo y el dolor…”.

*

Yo no caigo en el cuento de la autocompasión. Ni el de tus rimas edulcoradas.
ni el de tus rapeos demagogos.
La rebeldía falsa que acaba cuando llegas a la casa de tus padres.
La poesía no es un circo.
Si un poeta no habla de lo humano, entonces no es poeta.



*

Transpoética

Hace demasiado tiempo que me dura esta resaca maldita.
Hace demasiado tiempo que aguanto esta bohemia incansable.
Hace demasiado tiempo que beso en la noche el oculto misterio.
Hace demasiado tiempo mi cuerpo es literatura.

Bajo mis pestañas de nieve hay un eclipse de luna
y una pregunta
¿El tiempo es un vestido negro que el universo se pone para ti?

Todas las madrugadas de regreso a casa
converso con Cervantes y Quevedo en mi calle
y por la mañana me tomo el café con Lope de Vega.

Salgo de mi habitación
pero mi mente desvaría y contempla auroras boreales
donde otros solo ven faroles cenizas.

Como Alonso Quijano no sé qué es fantasía
o dónde acaba la página en blanco.

Baudelaire se sienta ahora en mi mesa.

Poesía es el candor del poema
En cada baño vomito mis versos imperfectos
y en cada barra de un bar
abjuro de un improvisado confesor al cual
religiosamente maldigo.

En la pista de baile danza la esquiva metáfora,
porque la noche es larga y esto recién empieza.

No juegues con palabras que como infalibles gallinazos
acabaran ahogándote en un vaso de vodka y tónica agua.

Con colegas poetas escribo poemas
a cuatro manos en libretas innombrables,
servilletas y bolis de colores,
mientras hablamos de la vida puta y amores funestos
y echamos una risas con unas copas.

Solo entonces logramos hacerle una zancadilla
sorpresa a la muerte y hacerla caer de culo.

Con abrigo y bufanda devoro este ciudad inmensa.

En las plazas convoco a Lorca y Vallejo,
en cada calle angosta discuto con Bolaño
y en un portal le toco el timbre a Borges y lo despierto.
Como un Jaguar en medio de cazadores blancos,
callado espero mi momento para saltar.

Las horas avanzan
como el universo bajo nuestros pies
mientras el licor es ahora mi sangre.

Estoy tan ebrio de poesía que no necesito beber más.
Pero la noche me llama...

Sigamos entonces adelante,
¡Loca, loca, loca poesía!
Hasta sentir el frenesí azul.

Hasta alcanzar las estrellas en peldaños de plata.
Hasta convertir el insomnio en una autopista
de palabras durante la noche.

Hasta contemplar otra vez el mundo con sorpresa.
Hasta ser la poesía misma, polvo interestelar,
hijo de la madre tierra, poesía hecha carne.




8.- Poemas de amor. 

Alfonsina Storni
(Capriasca, Suiza, 29 de mayo de 1892 - Mar del Plata, Argentina, 25 de octubre de 1938)

Descontexto Editores, 2016


Una historia de amor se puede resumir en infinitos actos, capítulos o escenas. Storni divide su ánimo en cuatro momentos recurrentes, de los que, seguramente, todo acto de amor consta. Podríamos resumir, o rebautizar, cada capítulo, llamándolos Primavera (Euforia), Verano (Éxtasis), Otoño (Resignación) e Invierno (Condena).



II

¿Quién es el que amo? No lo sabréis jamás. Me miraréis
a los ojos para descubrirlo y no veréis más
que el fulgor del éxtasis. Yo lo encerraré para que
nunca imaginéis quién es dentro de mi corazón, y
lo meceré allí, silenciosamente, hora a hora, día a
día, año a año. Os daré mis cantos, pero no os daré
su nombre. Él vive en mí como un muerto en su
sepulcro, todo mío, lejos de la curiosidad, de la indiferencia
y la maldad.


IV

Enemigos míos, si existís, he aquí mi corazón entregado.
Venid a herirme. Me encontraréis humilde
y agradecida: besaré vuestros dedos; acariciaré
los ojos que me miraron con odio; diré las palabras
más dulces que jamás hayáis oído.


V

En este crepúsculo de primavera yo volaría, sí, yo
volaría. Si no fuera que el corazón henchido, cargado,
dolorido, enorme, llena mi pecho, dificulta mis
movimientos, entorpece mi cuerpo y me mantiene
adherida a la tierra donde tú vives, ¡oh mío!





9.- Diario ínfimo 

Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954)

Ed. La isla de Sistolá, 2016

Si, parafraseando a Paul Valéry, la poeta no tiene identidad, difícilmente puede girar hacia la «confesión» autobiográfica o hacia esas formas de confesionalismo que mantiene aún la estructura clásica de un sujeto esencial, idéntico a sí mismo, protagonista de alguna epopeya íntima o de una narrativa épica, lejos de la banalidad en la que parecemos sumidos los demás. Por eso el “diario íntimo” en Mercedes Roffé se transforma en Diario ínfimo (La isla de Sistolá, Sevilla, 2016). El cambio de un fonema lo cambia todo. Porque –desde sus primeros poemarios– Mercedes Roffé no reafirma una presunta identidad inalterable, sino que multiplica sus apariciones, sin género estable ni posición fija desde la que escribir. En Diario ínfimo nos topamos con una interrogación acerca de esas apariciones que llamamos «sujeto» y sus vicisitudes internas, más allá de la metafísica de la autenticidad. No por azar aparece una cita escueta de J.L. Nancy: “¿Un sujeto?”, o la cita de Alan Watts, algo más extensa, que reincide en la idea de que el “ego” no es más que una “abstracción de la memoria”.


11 de mayo
URGENCIA

arborescencias
tal el perfil de una nube
desperezándose hasta
desentenderse
de su propia materia
su gris
su luz
su algodonado saberse
no es día un día así
arrebolado batir es
de alas
alas abajo
un río
o una selva
algo que
se precipita:
un cambio de estado un
desmoronarse un
acelerar
caer
desbarrancarse
aquello que
no fuimos nunca
nunca
nunca seremos
ahhh pero hoy…
¿no hubo un color allí
que se quedó prendado
en ese hueco azul cobalto
iridiscente y piedra?

*

19 de mayo
REMINISCENCIAS

hoy en el cielo hubo fuegos
y grises
y algún jirón rosado
desplegándose
sobre el río brumoso
–su horizonte
hoy fue un día de luces
y sorna y farsa
y algún mirar fastidiado
un desencuentro
un libro que alguien dejó caer en tus manos
una pregunta
una espera
hoy quienquiera que fuese
leyó como si amara
en la palabra el alma que la intuye
o labra
o borronea
hoy alguien susurró
al oído de alguien
un poema improbable
incierto
receloso
como una garúa

*

27 de mayo
DE LOS CUERVOS


de ver la luz
cegar
cegar
de ver
tanta carroña
los cuervos,
sin embargo,
son lustrosos y bellos
poca muerte
digna
de sus picos agudos
Según una leyenda,
mientras haya cuervos
en la Torre de Londres
Albión sobrevivirá.
Entretanto, funcionarios de su Alteza real
mantienen varias de estas aves
en cautiverio
para
–dicen–
“dar gusto a los viandantes”.

*

6 de junio
POÉTICA

entretanto
dejar que las palabras
hagan su obra

*

14 de agosto
TODO ES MIEDO

no leer
no escribir
no pintar
no cantar a voz en cuello
no cruzar la ciudad vociferando
por dentro
soy feliz
o quizás podría serlo
o lo he sido
no convocar
no partir
no batir palmas
pero el miedo

*

28 de noviembre
ÉXODOS

la memoria y el sueño encuentran su discurso
cada cual el suyo
cada cual su propia
articulación
sucinta
límpida
desnuda
un trazo de pincel marca el contorno
de una situación extrema
sin extremos, sin
patetismos
hay superficies planas, duras
diáfanas también –prisma filos
espejo
piedra que cae a pique
portón
una mesita de mármol
como una lápida
una foto
que se anima y te besa
o te abrasa
sueños arrasadores
donde la máscara que somos
aguarda
su capciosa, brutal, inapelable
salida a escena
la muerte siempre anunciada
la sangre negra del cuerpo
que se escribe
la entrada en la memoria
y el exilio
los caminos son múltiples pero se cruzan
la tierra de la que se parte, vuelve
vuelve y mora
al acecho
en una lápida, una foto
un espejo
un trazo
una palabra bárbara
incomprensible

*

30 de noviembre
INDAGACIONES

Pero
¿qué es el pasado? ¿qué el presente?
¿acaso es posible distinguir
la cortina de hierro y nube
que los separa y los une?
¿no acuden las memorias al presente
y jalonan los días
tanto o más que el espanto
nuestras noches?
memoria y percepción
¿no son coetáneos?
si la mente es perpetuo movimiento
y el tiempo es movimiento
y el ayer y el hoy se buscan
en una danza que es, a un tiempo,
repetición y réplica y
contrapunto
¿no es así que llamamos pasado
a ciertas escenas –postales–
más inmediatas aun –como instantáneas–
momentos de hoy y antaño
dándose sentido mutuo
confluyendo
en ese diario de viaje
que es la vida?
¿qué modifica qué? ¿que incide
en qué? ¿el pasado
en el presente? ¿la infancia
en la vida toda? ¿o quizás el presente
en ese ayer
revisitado siempre
soñado y reescrito y desvirtuado
siempre
desde el saber
o la agonía de hoy?





y 10.- Europa aplaude 

José de María Romero Barea  (Córdoba-España, 1972).

Ed. Paralelo, 2016

El libro es una denuncia de una Europa que se diluye y que le da la espalda a su esencia histórica como lugar de acogida y solidaridad.



I

Signos símbolos sobre/ un fondo de púrpuras naranjas las/ diversas franjas de color su/ énfasis horizontal contrarrestado por/ una figura vertical alada una/ señal un ser humano con/ habilidades sobrehumanas algo/ que flota algo que/ es una cosa al mismo/ tiempo que su anulación un/ sistema de signos una/ imagen consciente de que/ la realidad no se limita al/ reino de lo visible a eso/ que con desigual fortuna denominamos/ realidad sino al significado/ intrínseco de factores autónomos la/ línea la forma el/ color los agentes expresivos que/ adolecen de una base/ científica racional en la/ instrucción de la imagen luz y/ oscuridad división y/ unificación expansión y/ contracción compresión y/ estratificación regularidad/ e irregularidad identidad/ diferencia un equilibrio/ dinámico una figura en/ blanco un aroma dulce inexplicable un/ equilibrio estático un medio de/ conciliar las contradicciones las/ fuentes de disonancia un/ estado de tensión un equilibrio/ inestable apariciones fantasmas/ espectros espíritus formas/ visibles presencias invisibles/ translúcidas señales de/ densidad de campo radiaciones/ una forma tenue apenas/ visible una visión realista ese/ oxímoron cuando la perspectiva no/ logra crear una/ ilusión de distancia sino/ de tensión dinámica a/ través de las desviaciones la/ dinámica de una armonía a base de/ capas transparentes una/ óptica en lugar de una/ ilusoria sensación de/ profundidad un término común de/ color música una sensación/ física real un par de/ alas variaciones de contrapunto a/ través del uso de la rotación la/ reflexión la secuencia de pares e/ impares una cocina a/ oscuras dos triángulos brillantes dentro/ de un matriz amarillo una/ imagen especular una/ manera de conciliar lo poético/ lo arquitectónico el/ ritmo la superposición las/ divisiones la regularidad de la/ repetición de las unidades cuando el/ punto no es solo el/ punto de luz sino un/ vehículo de color que/ introduce una dimensión polifónica un/ rayo de luz de pie junto al/ ángel un conjunto que funciona como/ las teselas de un mosaico la/ urdimbre la trama de/ un tapiz un espacio abstracto una/ serie de símbolos un/ equilibrio rítmico una referencia una/ incisión en la superficie de la realidad un/ alivio de ultratumba.



II

Para Diàna

Antropología del cerebro de/ Roger Bartra Cicatriz de/ Charles Wright Brummstein/ Machine de Peter Adolphsen el/ único momento de/ reposo que recuerdo de/ toda aquella semana los/ libros que/ me habías recomendado el/ poemario de Alda Merini Facsímil/ de Alejandro Zambra una/ novela epistolar de/ John Berger dos más de/ Joao Gilberto Noll que/ leí en los ratos libres de/ aquella semana en/ la que todos se volcaron con/ nuestro regreso mientras/ tú repartías parabienes a/ cielo abierto y yo sin/ capota y con/ los frenos partidos la/ primera semana que/ pasé en la ciudad/ leyendo Tónicas/ Disonancias de/ George Egerton Cataratas/ de John Berger Nostalgia/ de Mircea Cartarescu viendo/ amigos sintiendo una/ moderada nostalgia meramente/ culinaria sobre todo/ al regresar al/ lugar donde comenzó todo/ hace ya seis años al ver la/ multitud en el ensayo/ general para la gala en/ Trafalgar Square el/ banco público en que/ nos abrazamos el puente de/ Waterloo a través del cristal del barco el/ ventanal herido de lluvia en/ Sicily Avenue Bloomsbury/ Square al leer Combates de/ Ednodio Quintero Nota/ del autor de Joseph/ Conrad Microlitos de/ Paul Celan Charing/ Cross con libros y una/ rosa los ritmos/ africanos en Trafalgar Square las/ fuentes las terrazas los/ tenderetes el/ lugar donde comencé a/ escribir esto pero cómo/ a qué hora si desde/ que puse los pies en el/ aeropuerto hasta que/ me senté a escribir tres/ semanas más tarde fue/ un no para quieto un/ carrusel de cenas comidas y/ almuerzos sonrisas y/ amigos y/ familias del que apenas ahora/ me recupero lo sé ahora/ que paro quieto lo sé mientras leo/ Los reconocimientos de/ William Gaddis los Fragmentos de/ Jean Giono Decreación de/ Anne Carson en el/ lugar donde/ comenzó todo en/ este lugar desde el/ que escribo justo ahora que/ para el carrusel bajo el/ toldo místico de la siesta.


III

Imaginar el centro de una ciudad un/ lugar abandonado por los/ ricos o los que quieren/ parecer ricos los que/ han construido urbanizaciones de/ lujo en las afueras los que/ solo se mueven en coche de/ la urbanización al centro comercial del/ colegio religioso de los niños al/ club deportivo imaginar una/ aberración porque esos ricos o/ falsos ricos viven de/ espaldas a la Historia miran/ un futuro cada vez más henchido de/ sí mismo un presente cada/ vez más vacuo viven en/ el centro de la nada en/ un lugar anclado en la infancia en// Pero me canso de teorizar// Perdón por haberles traído/ a un callejón sin salida.


IV

La pátina sepia el/ celofán rojiverde del paisaje su/ fuerte razón social de ser que/ no es solo una nostalgia/ reaccionaria del centro que/ como todos los centros de/ todas las ciudades europeas adolece/ de convicción mejor/ me dije mejor recordarlo todo/ para contártelo luego los/ paseos por el centro la/ plaza de la iglesia alter/ ego de todas las plazas que/ han sido y serán el/ plano de 4 lados rectos donde/ todos los lados tienen la/ misma longitud donde/ cada ángulo interior es/ un ángulo recto un cuadrilátero un/ polígono regular que contiene/ todos los centros anclados en/ la infancia sus cuatro vértices ahogados/ en perfume de magnolias y dama/ de noche una forma plana sobre/ un plano cuyos cuatro puntos/ son cuatro esquinas cuatro/ lados de igual longitud ahogados/ en niños que lloran por un globo en/ bandas de música desafinadas cuatro/ esquinas cuatro ángulos/ rectos recorridos por/ gentes que pasean parejas/ que se besan parejas que/ se dedican a besarse quiero/ decir no una práctica/ transitoria ni una preparación o/ preámbulo a nada sino un fin en sí mismo besar/ se el persistente roce de unos/ labios que buscan recuperar el tiempo antes/ del tiempo el lugar para otros/ labios el cuándo el dónde el/ momento justo la longitud la/ anchura de la plaza aperitivo/ de los labios espectro/ de ida y vuelta los/ dedos el cabello la/ boca el perímetro de la/ plaza el plano/ donde besarse con las cuatro esquinas la/ fina y húmeda materia de la piel los/ labios la certeza la/ mala conciencia de la/ mediocridad que no nos deja escribir el/ poema aunque a lo mejor es/ que para escribir un buen/ poema hay que ser mediocre usar/ filtros reducir reflejos proteger/ al lector y sin embargo este/ filtro sepia no logra alejar al poema del/ polvo la suciedad la/ humedad los arañazos del/ tiempo este celofán rojiverde no/ logra reducir los reflejos su/ fuerte razón social de ser no/ se debe solo a esta nostalgia reaccionaria en/ cualquier caso a medida que/ avanzo me reconcilio con estas/ imposturas ya no las sufro como/ complejos esta sensación quiero/ decir de una traición constante/ indiscriminada la certeza/ constante de una discriminación traicionada que/ ya no las sufro como/ digo en silencio sino que/ me resigno a ellas como pactos de/ vida aunque siga sin saber/ quién firma la otra mitad del/ contrato por eso me/ dije mejor recordarlo todo para/ contártelo luego aprovechando las/ siestas que recuerdan las/ siestas de la infancia en/ lo callado aunque no en/ lo místico que es la cualidad/ exclusiva de la siesta pero/ me rendí a la tercera porque/ no lograba describir la/ escena del beso o/ lo que describía parecía/ sacado de una mala película pero/ cómo evocar el deseo/ incontrolable apenas contenido dos/ lados de igual longitud uno frente a otro cómo/ describir la tensión de los/ ángulos rectos la/ elección consciente de dos/ segmentos paralelos en/ línea y sobre todo cómo/ hacer que tú lector sientas el/ golpear de los corazones el jadeo cómo/ hacer que veas las pecas en/ la nariz de ella que palpes los/ hombros de él cómo/ hacer que oigas las/ palabras que no se dijeron que/ sientas el beso hambriento al/ que ella respondió con hambre la/ calidez de las bocas la/ caricia de los labios la/ lengua que dividió al gemido en/ dos esto último tan/ personal querido lector que/ -cómo-lo-vas-a-sentir.








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