RESEÑAS A MI POESÍA


LAS DIOSAS ESCONDEN SU SEXO DETRÁS DE LA LUNA
Editorial Casa Eolo, 2010


ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE EL LIBRO

Salvador Mendiola 30 de noviembre a las 21:48
Amigo Fernando, después de una primera lectura completa de tu libro de poemas Las diosas esconden su sexo detrás de la luna, me encuentro, feliz, con un poeta de garra y con marcada voz propia. Tus canciones manifiestan un espíritu cosmopolita y liberal, con un fino sentido del humor. Agradezco el envío de tu fuerza poética, vate colega. Ahora soy un lector constante de tu libro y poesía, espero nuevas canciones tuyas. Tu amigo, Salvador Mendiola.

Salvador Mendiola. Poeta; Escritor; Premio Nacional de las Letras de México y
                           Crítico literario


Concepción Bertone 24 de octubre a las 0:21
Querido Nando, anoche leí tu libro de poemas, nunca había leído un libro virtual en el que podés pasar lás paginas como si lo tuvieras en las manos. Rompiste con un viejo y enquistado enfrentamiento que tenía con la poesía erótica de los hombres, porque salvo raras excepciones como Cavafis, Cernuda, Vallejo y dos o tres más, especialmente los heterosexuales parece que si no terminan cayendo en ciertos chiclés remanidos que nombran ciertas partes del cuerpo de una mujer como si eso fuese lo único que nos simboliza no tiene más recursos. Escriben sin poder expresar lo sublime y lo bello -en el sentido kantiano- de lo que significa el amor erótico para nosotras. Vos tocás ese punto y todos desde ese lugar con un vuelo poético donde se entrelínea también la soledad y la gracia, y el deseo o la creencia de lo finito como un bien de la única eternidad posible: la no eternidad. Hay una amorosa piedad en tu poesía cuando rozas por momentos lo cruento de lo real. No sé, mucho más sentí que sería para charlarlo largo y tendido, con una copa de buen vino. Te agradezco esa poesía preciosa y los buenos momentos que me deparó. Un abrazo muy grande y besos, Fernando. Concepción

Concepción Bertone. Argentina, Poeta y Crítica Literaria.



ENTRE TU POEMARIO Y MI ALMA SUCEDIÓ ESTO...

Entre y Ana Caliyuri

Ana Caliyuri 16 de diciembre a las 3:01

Nando, tu poemario me hizo transitar varios caminos. El de la existencia, el de las mujeres silenciadas y en silencio, el de las licenciosas y las etéreas. Particularmente me quedé prendada por temas que van más allá de las diosas y que has tocado: el tiempo, la verdad y la mentira, la soledad, la vaciedad, el miedo, dios y no dios, la muerte, lo fugaz, la eternidad. He sentido que se develaba tu alma de la década del cincuenta a la cual pertenezco, con sus rebeldías y contradicciones, filosófica y aferrada a certezas convertidas en quimeras, los sueños que nos identifican e identificarán más allá de las formas que usemos con las palabras ( no importa si el poeta es agnóstico … yo lectora, el otro lado del perfecto vínculo entre quien plasma y quien lee) creo en él. Sentí el abanico de la diversidad , el ardor y color del mundo de hoy con tus ojos otoñales( que también son los míos, la vida no pasa en vano ) sentí la universalidad de tus versos cosa que me permitió identificarme como mujer en varios poemas, por último aunque el poeta dice : 

“Amor, aspiración sublime
Si supiera que existes
Empezaría de nuevo” 
Me quedo con:
ALMAS


No entiendo de apariencias
estériles ni de posturas neutras
sí de almas laceradas
y corazones indefensos

A veces el destino nos libra
de la apostasía
ocultándonos en un bosque
de inanimadas agruras
Ahh, olvidaba decirte hay varios poema que leí muchas veces, algunos por puros, otros por sintéticos ( amo la síntesis) y otros porque quizá tienen el hálito de un ángel que se interna en las venas al leerlos. 

TU TERNURA PLANEA SOBRE LA CONVULSIÓN

Te posee un corazón tallado en el diamante
de la fidelidad, unos ojos enlutados por la espera
mirando al mar, al amor que viaja desde lejos
para no llegar nunca a tu isla de Ítaca
En la intimidad, el placer solitario escupe lava 
y mancha de ceniza tu vientre recostado 
en los sueños, fiel bajo la prodigiosa torre de marfil, 
tejiendo y destejiendo secretos en los pechos vírgenes
de las mareas, guardando las palabras como un tesoro
al abrigo de hipócritas deseos, de todos
los cuchillos sangrientos del machismo que ansiaron
sólo atravesar tu cuerpo

Testifico tu ternura que planea vencedora sobre
convulsas y aún cercanas fiebres, Penélope que grita
mientras siente las caricias del viento en las entrañas
despreciando el llanto helado, el sollozo del designio,
para asaltar sin miedos ni silencios la libertad



LA ETERNIDAD


Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad


LA FELICIDAD


Fui feliz unas horas
o quizás no tanto
Tal vez fue un instante

Y aún no lo entiendo








LA NADA


Puedo palpar la nada 
En la utopía 
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de las navajas 
En la misericordia de los dioses 

Y puedo palparla 
Cada noche junto a mí
Bajo las sábanas

LA AMISTAD SE ENCUBRE BAJO INFINITAS 
CAPAS DE BARNIZ


No vienen los amigos a consolar mi soledad y sólo
lo juzgaría como un acto de misericordia

Pero si se acerca un extraño a ofrecerme su amistad

Desconfío

Y tanto más podría decirte, mas sabes siempre leo los poemarios muchas veces pues siempre busco la melodía que subyace y aquello que me perdí por la curiosidad de la primera vez al leerlo, ergo, hallaré mucho más en tu libro. Eres un gran poeta y sabes? Tal vez tú como yo escribes con música , intuición, tal vez erro, pero en muchas de tus poesías elevas y te elevas… Bach cristalino o Chaicovski romántico no sé si estuvo pero que hubo clásicos me jugaría.
Un abrazo y dime que has sentido con esta opinión que es tan sólo una opinión genuina de quien sabe lo mucho que aún no sabe… Ana









LA MUERTE SIEMPRE CULMINA SU TRABAJO
© 2011. Casa Eolo S.L.


La voz poética de La muerte siempre culmina su trabajo es una voz polisémica pues la forma y el sentido surgen de una indagación de la muerte en sus múltiples significados. Sobre todo, la muerte se asocia con el desamor. Y la vida renace y florece con la pasión amorosa.
Jean Anouilh dijo: “ La muerte es bella. Ella solo otorga al amor su verdadero clima”
Y es que muerte y amor van unidos: Eros y Tanatos. Aunque en este poemario Eros expulsa a Tanatos, y, en ocasiones, sucede lo contrario.
“…Estalló el desamor en tan dolorosa travesía
y las chispas convirtieron en cenizas los regazos
avejentados de la pasión

Cuando ella dejó a un lado el invierno
sólo la muerte ocupó su espacio”.

Y en este otro:

“Vuelve a nacer en mí
conmigo
compartamos los sueños
para resucitar
lo que ha muerto

Iníciame al amor
desnuda tus vivencias
y descubriremos
nuevos caminos en el tiempo”.


Si hacemos una lectura profunda podemos decir que en virtud de las ausencias-muerte- se genera el poder verbal de la escritura. Las ausencias remiten al silencio, son el punto cero de una escritura que se puede definir como una escritura del término. Sin embargo, el poeta, siempre es consciente de la problematicidad del signo. Sabe que el lenguaje no es transparente ni inocente sino que está compuesto de una serie de capas de significados, inherentes a cada palabra, que lo forman de manera invisible.
Lo inverosímil es que señalamos desde el lenguaje y con el lenguaje una experiencia que el lenguaje no puede alojar, como es aquí la palabra muerte. De ahí su riqueza para buscarle sentido en otros campos semánticos que , como ya he dicho, sobrevuelan alrededor del desamor, pero también de la soledad, de la falta de pasión, deseo, ternura, sexo…
Los poemas son, en algunos aspectos desesperanzados por moverse dentro de la oscuridad de la palabra, aunque la búsqueda y disfrute de Eros, le da claridad y vida a la misma e invierte los campos polisémicos.
Es un libro esencial del ser y sus enigmas. Con este poemario se dejan atrás las fronteras discursivas y estéticas de la poesía, y se entra ante una nueva dimensión de lo poético. .
Se trata de una actitud aparentemente de aceptación , no hay palabras muro-para detener la muerte. Está basada en la recepción, y sobre todo en qué “remedios” podemos usar contra ella y ahí es cuando surge el amor y sus componentes abriendo ventanas en el poemario hacia la vida:

… Inútil obcecación la de los que rechazan
amar sin fundamentos, todo apariencia,
no alcanzarán jamás a ser aunque crean
estar vivos, más que una caricatura de sí mismos.

El discurso poético poco a poco se vuelve más y más radical (en el sentido etimológico de ir a la raíz).
Hay poemas, sin embargo, que aún dentro del campo semántico de la muerte, el proceso creativo es el reverso de los anteriores. Si en los otros el significado fue de dentro afuera, aquí va de fuera adentro. Es un canto de “mea culpa” porque los “desheredados” son invisibles para el poder político, económico, social, etc. y hay que cambiar el formato de la mirada.
Se trata de unos cuantos poemas solidarios, en el que el signo se pone a su servicio. La mirada se dirige hacia los pobres, los marginados, los diferentes, en definitiva “los otros”. Es una forma de pasar de la poesía del yo a una poesía del nosotros, de despegarse de los problemas íntimos, existenciales hacia los problemas sociales.
Un poema de los más significativos, nos hablará de las claves que hemos ido dejando a través de estos últimos párrafos:


No espero ningún prodigio, pero no aceptaré jamás
que la Irremediable emplee su guadaña
con los niños de Haití, Somalia, Irak o Palestina,
seres absolutamente indefensos ante ella
Que no conceda indultos ni últimas instancias
a los estremecidos, que desteja vidas
esperando el quimérico advenimiento de otro Ulises
entre hambruna, tristeza y paradojas.

Este poemario esconde bajo sus palabras mundos que provienen de la experiencia, aunque no necesariamente del mundo como lo entendemos, sino a través de una experiencia en que lo otro, lo oscuro, se apodera del poeta y lo obliga a la escritura.

Juana Vázquez Marín
Escritora y Poeta




España: Monarquía Católica Bananera, Sociedad Limitada
Unaria Ediciones, 2013



Contra la realidad

He aquí una respuesta, repleta de inmediatez y claridad impúdica, al eterno debate acerca de si el intelectual debe o no implicarse en la suciedad (sic) de su tiempo, tomar partido, salpicar su obra con las manchas y podredumbre que le rodean, que afectan a los más desfavorecidos  machacándolos hasta la anulación.

Más allá del verso bala, del poema pistola, de la poesía violencia, Fernando Sabido Sánchez decide, sin escrúpulo estético, con salvaje compromiso ético, manifestarse mediante descargas de cólera, dolor, desesperación, ironía desdramatizadora para agredir a la trágica situación que nos agrede. 

Sabe bien que el Estado, para hacer ciudadanos, deshace individuos. 

A voz armada, con la estética brutalista del feismo expresivo que deja al descubierto los músculos y huesos, las vísceras y nervios de la palabra lacerante, alza este libelo contra la realidad, no sobre ella, para arrojarlo al corazón de la conciencia aséptica de nuestra época.

El poeta se atreve con el silencio, con la soledad, consigo mismo, con las multitudes, con la belleza, con la destrucción. España: Monarquía Católica Bananera, Sociedad Limitada es un artefacto de compromiso y osadía militantes, una llamada a la llamarada, a la acción.

Antipoesía entrometida del arremetimiento, del mensaje existencial y resistente mediante artefactos de fieras constataciones (ya en poemas de largo aliento, ya en afolirismos, ya en lemas). Lúcida máquina de acusación al sistema y a la fragilidad de todos los poderes, de imprecación a una divinidad antihumana, de agitación a una sociedad anestesiada.

   Ángel Guinda
      Poeta