miércoles, 1 de julio de 2009

DE DIOSAS Y DIOSES, Por Fernando Sabido Sánchez








I

ESTUVE EN LOS BRAZOS DE UNA DIOSA


Fue como un milagro,
estuve en los brazos de una diosa
rodeado de pureza, aunque odio
las parábolas
Y humedecí los labios con el vino
mientras le dibujaba caricias
encendiendo los deseos

Lo juzgué una visión,
un brindis temerario al placer
con disonancias
y arrodillarme ante la sed
Un hola y un adiós a su desnudo,
a un cuerpo colmado de pasión
en un paréntesis de ausencias

Volvía del sueño subyugado
con necesidad de amar
para saberme hombre
cuando la diosa me imploró

Espera, no despiertes



II

LOS DIOSES POSEEN LA INMORTALIDAD


Los dioses disponen de identidad propia,
la eterna juventud que colma de energía
sus cuerpos marmóreos
El más mortífero de los dioses,
el dios de la guerra, ordena tocar las trompetas
si los esclavos gritan libertad
y las sacerdotisas les amparan coreando
consignas paganas compulsivamente

En el ágora, la poética se tiñe de sangre
impregnando la inmortalidad de los dioses
en lujuria



III

EL PARAÍSO


Impenetrable lugar para el ateísmo sustentado
en arcaicas constelaciones de la nada.
Lo inmediato, años de destierro ansiando el nirvana
en beatitud, un lugar para ser felices
lejos del abismo y habitar otros cosmos
Entre ángeles de pan ácimo que no precisan
de los dioses

A los creyentes, entes mortales, su posibilidad
les vacuna infructíferamente contra la depresión

En la intemperie





IV

CREENCIAS


No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados,
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos







.

4 comentarios:

Nelida dijo...

Poeta!
Un gusto haber podido disfrutar de sus letras
Un saludo
Nelida

Ana Muela Sopeña dijo...

Qué buenos poemas, Fernando. Es una delicia pasar por tu blog.

Ya sabes que adoro tu poesía.

Enhorabuena
Un beso
Ana

Inés dijo...

Fernando, Nelida me adelanto, lo único que salió de mi corazón fue decirte Poeta.

me gustaron todos, me parece formidable como escribes

muchos besos

Leni dijo...

Te transformaste en Dios-hombre .
El paseo por el Oplimpo fué una delicia.

No venerar los ídolos...
Pocos lo hacen.Casi que se crean.
Un gusto leerte.


Besos