miércoles, 7 de abril de 2010

POEMAS, Por Fernando Sabido Sánchez



I

Desnudo en los caminos
duermo sobre el polvo
y respiro el olor de la muerte
enredándome en la pegajosa geometría
de las telarañas

Espero al relámpago
para beber el semen de los árboles
y escapo del tiempo
hacia ninguna parte
buscando en mi brújula a la luna

No encuentro ciudades
bajo las aguas de un arroyo que no dura
ni el color de las flores
sólo vocablos compasivos
empapados en vinagre



II

Me resisto a escribir con tiza
sobre la cal de tu fotografía
y enviar a buscarte al aeropuerto
un impostor
que repita el abrazo rutinario
de nuestros encuentros

Tengo la impresión de poder lastimarte
porque te he sido infiel
soñando con la Venus del Louvre
de la que presumías parecerte
imitando su posado

Lo cierto es que esta tarde
giran con furia los orgasmos
y considero obsceno tu desnudo
al trasluz del vestido




III

Ella
indagará tu hoguera
ocultándose
sin pedir nada
y te amará
para no morirse
mientras dure

Lee sus labios
cuando no te hable
y no preguntes
sólo agradece
la suerte no buscada
sin mentirla

Sin ser adulto
vas a saber
que los años circulan
por las aristas
y apenas una línea
separa la realidad
de lo posible

Sentirás el deseo
precipitadamente
desnudando erizos
con agonías de sexo
o amarrado al galope
de los zarpazos

No te impacientes
cuando la luna
le traiga lágrimas
sin proponérselo
y mira su boca
fósforo enrojecido
que se ilumina
cuando sonríe



IV

Jamás se dirigieron la palabra
pese a tener algo en común
coincidir puntualmente cada tarde
en el último vagón de un tren de cercanías

Acaso alguna vez
disimularon las sonrisas al cederse el asiento
absortos en la individualidad confundida
de la multitud

Evitaron la oportunidad
de cruzarse un ¡hola! ¡buenas tardes!
o hacer más breves
los veinte minutos largos del trayecto
sin atreverse a frecuentar
ninguna miniatura irrelevante de sus vidas

El más joven no ha subido al tren desde hace meses
el otro al recordarlo
se pregunta con indiferencia
si se habrá comprado un automóvil



V

En este delirio predominan las apariencias
la ficción de ascender en el escalafón
y un convenio de boda escrito en hebreo
que te pagarán con monedas acuñadas en hielo

Observo el trayecto imaginario de la aguja
que enhebra hilo virgen en tu traje de novia



VI

Déjame ocultarte
de una multitud frustrada
en el refugio de los acantilados
de un océano
descifrando los latidos duplicados
de las mareas

Volverás al inicio
envuelta en el misterio del eclipse
exorcizando las voces
de los que te murmuran
cuando abrazas a la vida
con tus sueños intactos



VII

He vuelto por unas horas
a la que jamás fue mi niñez
a los años en que se ausentaban los pájaros
en el cielo nublado de todas las mañanas
sin encontrar el lugar secreto
en el que nos escondían los juguetes

Un día dos niños se besaron
ignorando por qué el instinto
les empujó a ocultarse
en el nido abandonado de los gorriones




VIII

Hasta ayer existías bajo el llanto
que te oculta del afilado contorno de la luna
girando tu rostro hacia un eclipse de nubes
o desnudando palabras para despertarme

Hoy me dices adiós para abrazar al silencio
¿quién me hablará con tu voz?



IX

Quiero resucitar tu desnudo prenatal
en la espuma de un mar extraño
abrazado a las mareas para no lastimarte

Y las olas me niegan el pasado
borrando tus pisadas de todas las orillas



X

Me cuesta creer
que he desperdiciado tantas oportunidades
o que haya llegado siempre tarde
y mis únicas lágrimas
las depositara en mis ojos la lluvia

Es previsible que nadie me acompañe
el día que me cite la muerte

1 comentario:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Muy interesante selección Fernando, volveré para seguir con la lectura.

Un abrazo
MArian