domingo, 24 de enero de 2010

EVIDENCIAS, Por Fernando Sabido Sánchez

Edvar Munch

I

No conozco la pátina del odio
pero sé de la condición del hombre,
las aleaciones que conforman la actitud,
la frágil indumentaria de la voluntad

Inútil obcecación la de los que rechazan
amar sin fundamentos, todo apariencia,
sin lograr alcanzar a ser nunca
más que una pantomima de sí mismos



II

Mientras aquel hombre saciaba
sus deseos, que no los tuyos
y el animal te amancillaba al unísono
cuerpo y espíritu, tallaste en tu vientre
entre incontables cicatrices machistas
los itinerarios de la libertad

Ahora sabes que no fue un espejismo



Del poemario: Deja que la muerte concluya su trabajo

2 comentarios:

ana sáenz dijo...

los espejismos siempre suelen ser fragmentos del miedo

patxi dijo...

Hola amigo Fernando,es evidente que tus evidencias saben de lo que hablan.
Saludos.