viernes, 25 de junio de 2010

VACIOS, Por Fernando Sabido Sánchez

Alegres bebedores de Luis García Ochoa


I

Puedo palpar el vacío en la utopía
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de la navaja
En la misericordia de los dioses

Y lo palpo cada noche
A mi lado
Bajo las sábanas




II

Pretendí volver a amarte
más allá de los excesos,
de la vacuidad,
recorriendo los hielos y cenizas
del pasado en tu busca

Y te encontré en un presente
atestado de imposibilidad




III

Vendrá la muerte a confundirnos
con otros no seres angustiados
por las noches frías del delirio
y nos vestirán
con sudarios de olas trasparentes
para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero
de ajedrez

Vacío de amor y tiempo
el corazón maldecirá la ausencia
del afecto
y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad
por un abrupto letargo
de fruiciones disonantes
y abstractas



1 comentario:

Elisa Berna Martínez dijo...

Se palpa ese vacío, ese hueco sin vida que deja la soledad. Qué duro además cuando a ese amor perdido le unes lo de "imposible". Un abrazo, me ha encantado leerte.