martes, 15 de junio de 2010

CONTRADICCIONES, Por Fernando Sabido Sánchez

Pintura de EVGENI ANDREEV



I

Han sembrado mi entorno de embustes
que me impiden oír
el murmullo de las oraciones
y escondo la locura
no mirando a los ojos del prójimo

Encontrar un sitio a mi gusto
sin traspasar la línea
tras la que sobreviven los doblegados
es la última oportunidad




II

Era el último secreto y lo olvidé en una habitación
de la casa vacía el día que hicimos la mudanza
te mentiría si afirmara que lo he llevado conmigo
todas las veces que no te has atrevido a preguntarme

Ahora que tratas de separar nuestras vidas
debes saber que te he sido infiel con la memoria





III

Tiene prisa la edad en mostrarme mi interior
expulsar al infinito el frágil placer de los sentidos
angustiado en la pereza de un futuro imperfecto

Los libros descansan sobre la mesa de la biblioteca
cuando los jóvenes que llenan las aulas
ignoran el eterno aprendizaje del conocimiento





IV

Se construyen jardines para ocultar los vertederos
sumergiendo libros en las aguas infectadas del oasis
en el que a los jóvenes no les hablan de la Toráh

La madrugada se prolonga con los ojos vendados
en un trayecto prohibido a la meditación
para que nada se mueva en ausencia de viento
y los no nacidos hereden una tierra inhabitable




V

Camina por inercia
mezclado en un cortejo de cuerpos desnudos
y desea oír el canto de las sirenas
descifrando pentagramas

Le mira el aire desde una nube de hielo
que emerge de la estrella que madruga los viernes
atrayendo las mareas hasta su sexo



1 comentario:

María de la Cruz Díaz dijo...

Voy de una imagen a otra y la sensación de querer llorar me ahoga.
Imposible tener llaves, cerraduras o candados al leerlo.

Un abrazo con respeto poeta.


Maricruz