jueves, 11 de febrero de 2010

LAS DIOSAS...Poemas XXXV AL XLVII, Por Fernando Sabido Sánchez





XXXV

YASMINA CEBRIÁN

Dejadme proclamar las desventuras de Yasmina
Literariamente predispuesta a los augurios
Mientras se lanza al sexo sin semánticas

He de reconocer que no es factible
Volver el rostro a la pasión en ese clímax
Y la niña que retrasó en exceso ser mujer
Codicia recuperar prostituyéndose aquel tiempo



XXXVI

SUMISIÓN

Aquella mujer pugnó con un necio
toda la vida disponer de universo propio,
vestir su penumbra de resonancias
para él inaceptables o absurdas

Desposeída de la fertilidad, sollozó
el color púrpura en los gritos del cinismo,
supo de la infelicidad áspera y oscura
de la obediencia aceptando su tiranía
y le soportó con la arcana cualidad
de la tolerancia y el silencio

Impenetrable idioma el de la sumisión



XXXVII

LIBERTARIA

Me engendraron vulnerable
y abracé al anticristo de mil formas
Ella se llamaba Libertaria a secas
y volví del infierno para amarla
abandonando mi último pasado
en dos mitades

Fue un prodigio de sexo satisfecho
días de nieve y sol
hojarascas de quimeras
una hoguera de besos
bajo una estatua de mármol
Mas por una vez la libertad
fue sólo un diapasón de rejas
que me incitó a decirla:

-Cuando seas libre del todo
¡Préstame tus sueños!



XXXVIII

INEVITABLE DESAMOR

La pasión declina
fatalmente
Se rompen los relojes
en juegos de azar
y abrasan las heridas
entre nieves y luto

Ni siquiera me alivia
aventar las cenizas


Ignoro lo que busco
mirando al infinito
con los ojos vendados
o fingiendo perspectivas
bajo una tempestad
de escepticismo

Si un amor nuevo me alcanza
brotarán mis versos
con excitación contenida



XXXIX

UN LENGUAJE CORPORAL CARENTE
DE SINTAXIS

Trepas con destreza por las escenografías
Adoptando en las cúspides una pose fingida
Un lenguaje corporal carente de sintaxis
Levitando sobre el tiempo
Que con total precisión nos describe
El libro de instrucciones del fracaso

Confusa es tu silueta obscena y arrogante
De promiscuo contorno azabache
Prieta geometría que no entiende
De abordajes ni lógica
Con verdades a medias y relojes sin horas
Que enhebras a la desnudez
Encogiendo sin pudor los hombros


XL

VÉRTIGO

Los últimos pétalos
del amor
yacen bajo la elipsis
de tu cuerpo

¿Aún sueñas?

Olas de sangre
rompen sobre la piel fría
quebrantándola

Y mi corazón enmudece
tras el vértigo



XLI

LA INFIDELIDAD RECORRE LAS ESTANCIAS
DE LA COBARDÍA

Cubre su cobardía con vendas
y le tiemblan los párpados
desconcertado ante la claridad con la que le hablas
No entiende tus metáforas y extravía la mirada
en razones ocultas que disfrazan su verdad
amparándose en las circunstancias

Hibernando la pasión en los oscuros placeres
de la única fidelidad que conoce



XLII

DESCONFÍO DE LOS QUE SOBREVIVEN ENTRE
ARTIFICIALES LUCES DE NEÓN

Desconfío de los que acunan en sus brazos la belleza
sin atreverse a complacerla, no son seres de otros
mundos, están a nuestro lado, por todas partes
Aseveran cerrando los ojos que la amistad, el amor
y la solidaridad no les conciernen

Hoy tienen miedo y sus propósitos son ambiguos
Mañana será demasiado tarde



XLIII

LA AMISTAD SE ENCUBRE BAJO INFINITAS
CAPAS DE BARNIZ

No vienen los amigos a consolar mi soledad y sólo
lo juzgaría como un acto de misericordia

Pero si se acerca un extraño a ofrecerme su amistad

Desconfío




XLIV

COCAÍNA

A tu inocencia la tiraniza el albedrío de unas manos
en las que guardas como un tesoro tres gramos de nieve
Mira la luna que sustenta con hilos de azogue las vidas
de otros seres moribundos, los que dilapidan su sabiduría
sumergiéndose en insólitos sueños, en la alucinación

Has vivido entre los hombres sin advertirlo
y a tu alrededor todo sigue intacto, como esperándote




XLV

AMOR, SI SUPIERA QUE EXISTES
EMPEZARÍA DE NUEVO

No sé como soy
A fuerza de mudarme
Tristeza que nunca
Converge con el llanto
Unas manos vacías
El sentimiento intacto
Los estragos del tiempo
Desvelan desamparo

Desconozco mi lugar
Enredado en laberintos
Impar de compañía
La culpa a la deriva
De orgasmos olvidados
Exánime en la espera
De una pasión monógama
Que jamás ha sido

Amor, aspiración sublime
Si supiera que existes
Empezaría de nuevo




XLVI

MUERTE EN VENECIA

Me fascina la película de Luchino Visconti
La inmemorial muerte y resurrección de Venecia
Los palacios en ruina que amenazan
Con perecer devorados por el Gran Canal

En las playas del Lido un adolescente rubio
Ondea la bandera del Arco Iris al atardecer
Y le inspira al agonizante Gustav Mahler
La sinfonía número cinco



XLVII

EN LA SOLEDAD DEL SEXO

A Marian Raméntol
Poeta y amiga

En la oscuridad, sobre un lecho de abenuz
el deseo dormita a trasmano entre caricias
imaginadas, erótico trasiego y lascivia,
mientras, el alacrán del sexo despierta
evocando nocheviejas frenéticas

Entreacto, un rumor de sábanas de seda,
una antología de manuscritos rompe el maldito
silencio y cede el aliento cuando explotan
los sentidos, esquirlas, retazos de lluvia
que apaga el fuego entre psicofonías
y el grito final, preludio de una vacilante
duermevela

Son las cinco y la madrugada se ha perdido
en la clausura de la habitación, sin conversar
con nadie, sólo la ilicitud del solitario placer
apacigua mi soledad,
soledad que no alcancé siquiera a comprender