lunes, 15 de febrero de 2010

EL PASO DEL TIEMPO...Poemas, Por Fernando Sabido Sánchez






I

He vuelto por unas horas
a la que jamás fue mi niñez
a los años en que se ausentaban los pájaros
en el cielo nublado de todas las mañanas
sin encontrar el lugar secreto
en el que nos escondían los juguetes

Un día dos niños se besaron
ignorando por qué el instinto
les empujó a ocultarse
en el nido abandonado de los gorriones



II

Miro la hora escrita en el sexo
de la noche
y aún es el día de ayer
que se muestra inoportuno
manchando a destiempo
la infidelidad de las caricias

Mañana se borrarán las cicatrices
traicionando
las promesas imprudentes de la cita
o la ilegal presunción de la inocencia



III

He tenido que aprender más de un oficio
para rebasar ciertos límites
y no cimentar mi vida en un invernadero

Entro sin llamar
a las casas sin puerta de los peregrinos
y me siento en el suelo a compartir palabras
sin aceptar las sugerentes ofertas
de los mercaderes

Es difícil imaginarlo a la vez que rechazo
los esporádicos ataques de la melancolía



IV

No debes ahora recordar
el pasado que compartimos
a destiempo

Has conocido a otro hombre
y me dices te posee
una pasión insólita
que no te reconoces

Escúchame
no puedes apagar el sol

Además es mediodía



V

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Solo la sensibilidad
de ciertos ojos fotografía
con sales de cinc en la memoria
los rescoldos



VI

Han sembrado mi entorno de embustes
que me impiden oír
el murmullo de las oraciones
y escondo la locura
no mirando a los ojos del prójimo

Encontrar un sitio a mi gusto
sin traspasar la línea
tras la que sobreviven los doblegados
es la última oportunidad



VII

Éste no es nuestro sitio
ni aunque hagamos cola
nos dejarán
mudarnos de los suburbios

Aquí tienen ellos
sus ministerios y los museos
al lado del palacio
del señor obispo



VIII

No buscas la realidad en los ojos de nadie
ni frecuentas para conversar a los viejos conocidos

Has comprado racimos inmaduros para calmar el ansia
escuchando en los labios del lienzo canciones inéditas
y nunca serás feliz sin poner un nombre
a lugares cercanos que has decidido no visitar

Sobre un fondo de rojas arenas movedizas
quieres levantar los cimientos del suicidio



IX

Cuando se ganó a pulso la inmortalidad
el océano le ofreció una botella vacía
arrojándolo ebrio a una isla deshabitada
en la que conoció la maldición bíblica

Buscó caminos que giraban a la izquierda
suplicando de la eternidad el indulto
o al menos la resurrección
moldeada en el barro que supura la muerte




X

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
Muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas



XI

Entre sedas ocultan
los despojos de los ídolos
del lascivo acoso
de las ancianas sacerdotisas

Porque murmuran
la cicatriz húmeda de tu virginidad
peinas de negro el corazón encendido
de tu frente
dime muchacha si tu vida
es de espinas o caricias

Sobrevives para dar
un nuevo nombre a la farsa
y odias
que te juzguen cuando estás soñando



XII

Dos amantes desean amarrarse al tiempo
implorando una ráfaga de pasión renovada
que permita desterrar los monólogos
y emprender el regreso hacia la tierra prometida

En la última noche del sur estalló el relámpago
que tizna al cansancio de olor a quemado
inoculando en los cómplices la decepción