jueves, 14 de enero de 2010

REGRÉSAME LA NIÑEZ, por Fernando Sabido Sánchez





Las camareras no me ofrecen
amor, llegan con minifaldas rojas
y un gin tonic que no ahoga
las cicatrices del pecado
¡Maldita sea la locura que amamanta

un mundo de perdedores!

Perdí la inocencia para siempre,
la infancia y la escuela
a cambio de unas condecoraciones
de hojalata que ni tan siquiera
me susurran villancicos

Regrésame la niñez
Regrésame a todos los que han muerto
¿Acaso las luces que envuelven
los abetos de plástico, el frío
o la nieve pueden comprar mi silencio
en estos días?

Canta
Canta un villancico
Aunque jamás me harás sentir
Libre de culpas




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