sábado, 9 de enero de 2010

ALMA, Por Fernando Sabido Sánchez












Al acercarme,
lo que de lejos juzgué
como mujer sensible y atemporal
resultó ser piedra amorfa,
inerte,
varada en un paraje imaginario
y sitiada de cactus,
entre montañas con eco
y nieves

Traté de descubrir el maquillaje,
un alma,
las preguntas pactadas
que impregnaran de razón
mi subconsciente
y el amor se tornó incoloro
trenzado con hilos de pasión
en blanco y negro,
ebrio de desafectos,
de aspiración inútil

Volvía del árido paisaje
cuando rozó mi piel
una emoción extraña,
tal vez la náusea



(De mi libro: Vivencias, mentiras
y algún matiz utópico)






.

3 comentarios:

cristal de uma mulher dijo...

La dolor de uno amor que quedó en el imaginario del autor .Tal ves una verdad vivida con el sufrimiento de una pasión que si perdeo como uno viento inpetuoso donde el grande sentimiento si tranformó en mofo en decepcion.

Bueno mucho me encantó.

Duna dijo...

Duro, si tras el maquillaje se descubre el vacío.

Beso,Fernando.

Alicia dijo...

Tal vez el dolor al tocarte esa mujer cactus, ten en cuenta que los cactus florecen de una manera magnífica.
Mujer cáscara, vacía.
Siempre es un placer detenerme en tu blog.
Alicia