martes, 19 de octubre de 2010

POEMA




Cada día son más oscuras las noches
y las aprovechan para plantar en los jardines
infinitas rosas con pétalos de hielo
Temen que el amanecer nos descubra
el color o el aspecto legítimo de las flores

Porque quieren que callemos

Decides huir en busca de algún mar
Gritar a las olas que deseas ser tan libre
como ellas y te dan el alto en todas
las fronteras
Te desnudan, te exigen pasaportes, visados,
fidelidades, razones, creencias, sexo
o cualquier matiz confuso por el que deban
segregarte

Sólo pretenden que callemos


(Inédito)

8 comentarios:

Pakiba dijo...

Si pretenden que callemos, aún lo tenemos que decir más alto y claro,
somo libres la esclavitud ya quedó en el pasado.
No dejemos que nos manipulen.

Saludos.

José Baena dijo...

Pues habrá que decirlo por todos los que callan. Preciso poema, puntada a puntada.

Noray dijo...

Seamos como esa rosa que cuando llega el amanecer recobra todo su esplendor al fundirse el hielo. Despojémonos de los miedos, gritemos bien fuerte y, por encima de todo, no nos lavemos las manos ni nos desentendamos. Hagamos como Celaya, tomemos partido hasta mancharnos. Como bien escribió el gran Agustín Millares:

Aquí no cabe
esconder la cabeza bajo el ala
decir "no lo sabía", "estoy al margen"
"vivo en mi torre" y "no sé nada"



Un saludo cordial

Laura Caro dijo...

No, no, no nos callarán...
No, no, no nos callarán...
Una palabra corta basta
para romper el silencio más largo.
Un abrazo, Nando.

anabel dijo...

Soy bastante pesimista en cuanto al rumbo de este mundo nuestro, aún así no podemos darles la razón permaneciendo en silencio.
Hemos de gritarlo con todas nuestras fuerzas, un mundo más justo y más humano debería ser posible, las rosas deberían tener pétalos de terciopelo...

Un abrazo.

Paco Pan dijo...

Me choque de bruces con este blog y tu poema, y aquí me quedo.
Felicidades por el blog.

Fran dijo...

Excelente, Fernando!

Proyecto Los Argonautas dijo...

Maravilloso. He sentido incluso con intensidad la textura de los versos...

Espero poder seguir leyendo poesía suya.

Un saludo cordial,

Fernandi