miércoles, 30 de junio de 2010

EL PASO DEL TIEMPO ( X ), Por Fernando Sabido Sánchez

ÁVILA por JOSÉ BEULAS



I

Invoco el recuerdo intermitente
de mi juventud
cuando cada noche
los sueños clamaban mi bienestar
acariciando los bordes
de una incipiente introspección

Sentía el calor de las hogueras
endureciendo los vacilantes fluidos
de la amistad
llamaba a las cosas por su nombre
dejándome arrastrar por la premonición
o por la fascinante atracción
de lo aparente

Hoy subsisto
en una convencional madurez
infiel a la memoria que se pierde
náufraga del silencio
buscando en desordenadas imágenes
lo que pude haber sido
disecando los perversos argumentos
del azar
y sumergido en el irresistible oleaje
de los enigmas

En la presunción de errores imprecisos
indago la posibilidad
de cambiar el sentido de mis pasos



II

En estas horas de desasosiego
presiento la infidelidad de tu amor
que comparece puntual en cada cita
y se abalanza sobre mí
desde unos labios que me extrañan
pretextando excusas inconexas
con las que pretendes disimular tu hastío

Me hablas con palabras que no te corresponden
te ocultas atada a los sollozos
sin atreverte a decirme tu verdad
incluso a parar el tiempo
y aplazar nuestra derrota

A deshora la calle estaba llena de gente
pero intuía un aislamiento
desconocido en tus ojos
mientras otra pareja se despedía con un
¡hasta luego!
en el instante en que tú te alejabas

Y deduzco que te he perdido
para siempre



III

El amor desaparece
exigiendo borrar su memoria
cuando llega la carta
de alguna amante
que cierra las cortinas
al luto áspero de las viudas

Resurge la pasión renovada
que esconde su rubor de adolescente
en imprecisos agujeros negros
de secretos que no serán nunca
compartidos

Alrededor de sus cuerpos desnudos
creen escribir una nueva historia
pero vuelven
a las mismas frases desgastadas
de siempre




IV


Vives envuelta en tu nube
cuando coqueteas
si la luna asoma llena
y es siempre la de ayer
aunque sea luna nueva

Crece y mengua
si en el llanto la acompañan
los cuartos que tañen
las campanas de tu iglesia

Mira la sonrisa de la luna
esta noche te vestirás con ella




1 comentario:

Juan José dijo...

Poeta Fernando...

Hay tantos tiempos como tiempos
hay en la sonrisa de esa luna,
que esta noche me duerme ninguna
en mis horas, sin contratiempos...

Un abrazo hasta alli.

Juan José