miércoles, 19 de agosto de 2009

EN LA MEMORIA, Por Fernando Sabido Sánchez




I

HASTA AYER

Hasta ayer existías bajo el llanto
que te oculta del afilado contorno de la luna
girando tu rostro hacia un eclipse de nubes
o desnudando palabras para despertarme

Hoy me dices adiós para abrazar al silencio
¿quién me hablará con tu voz?




II

DÉJAME OCULTARTE

Déjame ocultarte
de una multitud frustrada
en el refugio de los acantilados de un océano
descifrando los latidos duplicados
de las mareas

Volverás al inicio
envuelta en el misterio del eclipse
exorcizando las voces de los que te murmuran
cuando abrazas la vida con tus sueños intactos



III

A DESHORA

A deshora guardan las sábanas
la confidencialidad de una ausencia
de tu vacío
y sólo me permites cada noche perseguirte
a través de las alucinaciones
todo en vano
si te sigues proyectando en la zozobra
del pasado

Ya no amagas desde la oscuridad
tu sonrisa cautiva de crepúsculo
y tu protagonista vaguedad
al desvelar obstinadamente secretos
de fugaces encuentros
en los que siempre tu alma estuvo ausente

El cansancio de otra noche
se transforma en pesadillas que transitan al alba
y es inútil un tiempo
que planea a traición sus caprichos







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