miércoles 8 de julio de 2009

LA EDAD, Por Fernando Sabido Sánchez

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LA EDAD


Casi sin ruido han emigrado las pasiones
del hombre desnudo hasta el volcán
en el que ni los espejos ni las primaveras
envejecen
Seguirá existiendo ajeno e indefenso
entre la lava, la voz o la ceniza
y pactará con el tiempo una moratoria
para acallar las acometidas del pánico

Han muerto los pájaros y las cartas de amor,
la periferia oprime las flores entre sus brazos
de cristal y tras los arrebatos púrpuras
de la cólera se enfrenta al implacable tribunal
de la conciencia, a un diluvio de esperma
sobre ataúdes vírgenes de paternidad

Agonizará en el destierro, tal vez
pretendiendo la póstuma entereza


(Del libro:Las diosas esconden su sexo detrás de la luna)


martes 7 de julio de 2009

INALCANZABLE AMOR, Por Fernando Sabido Sánchez

I

Inalcanzable amor
Que desnuda al tiempo
Por sustratos violetas
Donde ladran los perros
Sin mitigar el castigo


II

Castigo a la codicia
De caricias imaginadas
Esbozando vacíos
En crepúsculos cercanos
Y vértigos distantes


III

Distantes las almas
Latitud de ausencias
La imparcialidad de la luna
Cierra los párpados
Al volcán del deseo


IV

Deseo sin cópulas
Ni sortilegios ascéticos
Clausura cicatrices
A los corazones rotos
Poniéndolos a salvo





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viernes 3 de julio de 2009

MOMENTOS, Por Fernando Sabido Sánchez

I

Desnudo en los caminos
duermo sobre el polvo
y respiro el olor de la muerte
enredándome en la pegajosa geometría
de las telarañas

Espero al relámpago
para beber el semen de los árboles
y escapo del tiempo
hacia ninguna parte
buscando en mi brújula a la luna

No encuentro ciudades
bajo las aguas de un arroyo que no dura
ni el color de las flores
sólo vocablos compasivos
empapados en vinagre



II


Nunca sabremos qué hubiera ocurrido
si hubiésemos cambiado de ciudad
sin habernos desnudado

Aunque agradezco las fresas
que me ofreciste con sabor a amargura
y que fuera un domingo por la tarde
cuando tus ojos
me regalaron ese momento irrepetible
perdonando mi engaño






III


Ella
indagará tu hoguera
ocultándose
sin pedir nada
y te amará
para no morirse
mientras dure

Lee sus labios
cuando no te hable
y no preguntes
sólo agradece
la suerte no buscada
sin mentirla

Sentirás el deseo
precipitadamente
desnudando erizos
con agonías de sexo
o amarrado al galope
de los zarpazos

No te impacientes
cuando la luna
le traiga lágrimas
sin proponérselo
y mira su boca
fósforo enrojecido
que se ilumina
cuando sonríe






IV

No debo permanecer un día más en la fragilidad
y ni siquiera recuerdo de qué huía
cuando acepté implicarme en este desorden
o sentarme a tomar el sol con los ancianos

Una mujer me cerró la puerta de su casa
sin querer escucharme
y me siento capaz de recomponer en otro lugar
las piezas desgastadas del rompecabezas




V

Me quemé por amarte
en las aristas de un tiempo desahuciado

No hay amores explícitos
ni mujeres que se piensen ingenuas cuando aman
Te he desabrochado el vestido cada noche
aunque nunca me has confiado tus secretos




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jueves 2 de julio de 2009

NAUFRAGIOS, Por Fernando Sabido Sánchez

I

Ambos sabemos que nos separa
la distancia inaccesible de un naufragio
o las imaginarias coordenadas
que trazamos
sobre la incierta superficie del mar

Me reconozco en la impaciencia
de todos los amantes
pero a la vez
en la imposible concreción de un nuevo
abrazo
que plagie la aparente felicidad
de los enamorados
y reniego de la inútil vocación
del solitario



II


Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas




III

Es inútil que indague en tus ojos
el amor oxidado en las lágrimas
mientras bebo el vinagre de un beso

No debemos prolongar el naufragio
o disimular un paisaje de vientos
para plantar en el yeso las raíces



IV

No debes ahora recordar
el pasado que compartimos
a destiempo

Has conocido a otro hombre
y me dices te posee
una pasión insólita
que no te reconoces

Escúchame
no puedes apagar el sol

Además es mediodía


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miércoles 1 de julio de 2009

DE DIOSAS Y DIOSES, Por Fernando Sabido Sánchez

I

ESTUVE EN LOS BRAZOS DE UNA DIOSA


Fue como un milagro,
estuve en los brazos de una diosa
rodeado de pureza, aunque odio
las parábolas
Y humedecí los labios con el vino
mientras le dibujaba caricias
encendiendo los deseos

Lo juzgué una visión,
un brindis temerario al placer
con disonancias
y arrodillarme ante la sed
Un hola y un adiós a su desnudo,
a un cuerpo colmado de pasión
en un paréntesis de ausencias

Volvía del sueño subyugado
con necesidad de amar
para saberme hombre
cuando la diosa me imploró

Espera, no despiertes



II

LOS DIOSES POSEEN LA INMORTALIDAD


Los dioses disponen de identidad propia,
la eterna juventud que colma de energía
sus cuerpos marmóreos
El más mortífero de los dioses,
el dios de la guerra, ordena tocar las trompetas
si los esclavos gritan libertad
y las sacerdotisas les amparan coreando
consignas paganas compulsivamente

En el ágora, la poética se tiñe de sangre
impregnando la inmortalidad de los dioses
en lujuria



III

EL PARAÍSO


Impenetrable lugar para el ateísmo sustentado
en arcaicas constelaciones de la nada.
Lo inmediato, años de destierro ansiando el nirvana
en beatitud, un lugar para ser felices
lejos del abismo y habitar otros cosmos
Entre ángeles de pan ácimo que no precisan
de los dioses

A los creyentes, entes mortales, su posibilidad
les vacuna infructíferamente contra la depresión

En la intemperie





IV

CREENCIAS


No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados,
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos



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martes 30 de junio de 2009

SOLEDADES, Por Fernando Sabido Sánchez

I


En las mujeres que han vivido intensamente
tampoco están las respuestas, las observo
ocultándose en un espanto dramático
o separando los últimos ángulos
con imperceptibles fragmentos de luz

Los ojos del tiempo revelan su desnudez,
si las pregunto sobre el amor, muestran las heridas
del sexo, el perfil del desengaño y los verdugos

Ahora miran al horizonte confundidas
envueltas en una fe caduca y en su soledad




II


Quieres ser una mujer entregada a la seducción
y te pierden los modales abruptos, tu piel color

púrpura presagia huracanes entre relámpagos
de sexo, maldice a las que veneran su belleza
con el alma desnuda cabalgando a la grupa
sobre enjambres de nubes y desembarazo

Vino la noche a tu corazón roto como un manto

de hielo bordado en inconstancia y hoy te duele
la ausencia del amor en la estéril claridad
de otros tiempos

Donde pudo haber afecto, hay soledad





III


La soledad envilece la agonía del anciano,
no le corteja una mujer que beba sus deseos
en el vaso del vómito o le procure caricias

por última vez

La evocación le transporta a la noche desnuda,
a la hora límite en que la muerte le mostrará

su sexo

Desde la nada



lunes 29 de junio de 2009

FACTOTUM, Por Fernando Sabido Sánchez

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FACTOTUM


Acodado en la barra
de un garito en el Greenwich Village
Henry Chinaski pide al barman
el enésimo vaso de sexo con hielo
mientras pronuncia
unas frases ininteligibles
dirigiéndose a unos tipos
tan jodidamente ebrios
como él

-Hoy me han despedido
de un sórdido empleo
y sin ningún sentido
en el Times
pero soy el mejor apostador
de carreras de caballos
de América
y el único escritor
que provee a la gente
de las mentiras que necesitan
para seguir existiendo

Sobre el escenario
una striper se contonea
a sabiendas
de que puede enloquecer
a cualquier hombre


viernes 26 de junio de 2009

LOS LABERINTOS DEL SEXO, Por Fernando Sabido Sánchez

I

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia



II

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad en tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad



III

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo





(Poemas de mi libro:Las diosas ocultan su sexo
detrás de la luna)


jueves 25 de junio de 2009

NO PUEDO PROMETER AMOR MIENTRAS ME DESANGRO, Por Fernando Sabido Sánchez

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Sobre mi sexualidad llueve en horizontal,
es un error considerarme incompatible
con un cuerpo malgastado en el que el alma

se mantiene incólume
En el exterior la noche es hermosa,
sin embargo, aún gotea la sangre
de heridas que me ocasionó la mordedura
de la serpiente

No puedo prometerte amor mientras
me desangro, el amor heterosexual
que apeteces de un ser cuya naturaleza
es imprecisa
Intentarás entenderme y aflorarán
las mentiras, entretanto, puedo
enseñarte algunas fotografías antiguas
que no me incriminan

Quizá no sea del todo ilícito mostrar
las apariencias y regresar al prólogo
No confíes demasiado en poder revelar
los enigmas, aún eres muy joven para
encontrar respuestas a un comportamiento
que la sociedad juzgaría execrable


(Del libro: Las diosas esconden su sexo detrás de la luna)


miércoles 24 de junio de 2009

ALZO MI HUMILDE VOZ, Por Fernando Sabido Sánchez

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I

LA LIBERTAD


No llores cuando los malditos
Dancen sobre la tumba de tu libertad

Hazles creer que el ataúd está vacío





II

CREENCIAS


No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados,
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos



III

HIPOCRESÍA



Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína



IV

LA CONCIENCIA


Me educaron para mirarme
la conciencia en los espejos

Y en estas latitudes de mi vida
busco por las atracciones de feria
sólo espejos cóncavos o convexos




V

LA INVENCIÓN DEL APOCALIPSIS
ES EL CHANTAJE MÁS REFINADO
PERPETRADO CONTRA LA HUMANIDAD


Espero ante un mar enfurecido el pálpito
de los descontentos
y la revolución que los excite

Los dioses nos parieron vulnerables
ante el Apocalipsis
Entretanto, las campanas de las iglesias
tocan a difuntos y los sumos sacerdotes
bendicen desde los púlpitos
nuestro linaje conformista




VI

LA ETERNIDAD


Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espíreas
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad





VII

EUTANASIA


...Pero de tanto pensar y recordar
el viejo cae aturdido. Y se duerme
apoyado en la mesa del café.

Constantinos Cavafis



Proclaman los hombres desde la cumbre
de su madurez que el célebre milagro de la vida
es una suma de contingencias, con los años
se han convertido en unos seres obstinados
tejidos con hilos de tiempo desiguales
y absolutamente asimétricos

Por lo que a mi me atañe, el postrer
empeño será despertarme día a día
e ir declinando en lo físico con la memoria
casi intacta,
anhelo impedir que unos psicópatas
ultra católicos se apropien de mis despojos
e inciten a los médicos a conectar cien cables
a un cuerpo clínicamente desahuciado,
que no se aprecie con certeza
si sobre el lecho de mi agonía
late el corazón de un hombre o de una máquina

A veces sueño que un anciano enfermo
y exhausto, en la plenitud de la consciencia,
dispone su muerte y se adentra paso a paso
en algún mar desconocido con la mirada fija
en la línea inaccesible del horizonte









martes 23 de junio de 2009

MOMENTOS, Por Fernando Sabido Sánchez




I

EL CONOCIMIENTO NOS INCITA
CON GUIÑOS SENSUALES


Sabiduría, luz que extiende sus largos
cabellos sobre los necios que colman
los cenáculos agonizando entre sus propios
gemidos
Un libro ante los ojos resulta cegador,
te empapa las desnudas neuronas
sin desprendimientos,
ven tómalo entre tus manos de cristal
y escucha en silencio las voces de los siglos
relatando historias

La irradiación es vital
para percibir los conjuros de la gnosis




II

SOLEDAD


En las mujeres que han vivido intensamente
tampoco están las respuestas, las observo
ocultándose en un espanto dramático
o separando los últimos ángulos
con imperceptibles fragmentos de luz

Los ojos del tiempo revelan su desnudez,
si las pregunto sobre el amor, muestran
las heridas del sexo, el perfil del desengaño
y los verdugos

Ahora miran al horizonte confundidas
envueltas en una fe caduca y en su soledad




III

TRAS LA MUERTE


Acabas de morir y ha llegado el momento
que más te inquietó en vida

De repente se han evaporado todos los proyectos
en los que te involucraste de alguna manera,
ya no están tus amigos, ni la oficina
y no hay mujeres a tu alrededor como antes

Tienes mucho frío o tal vez demasiado calor
Sólo te preguntas

¿Y ahora qué?



IV

ES LA HORA


Ocultaré mi tristeza en un tiempo gélido
para que mi corazón no sangre

Merezco tu cobijo, que mis ojos no cieguen
y tu amor, todo ternura
la suavidad que te atestigua

Y ya no tendré miedo si te acercas





V

LA INFIDELIDAD RECORRE LAS ESTANCIAS
DE LA COBARDÍA


Cubre su cobardía con vendas
y le tiemblan los párpados
desconcertado ante la claridad con la que
le hablas
No entiende tus metáforas y extravía la mirada
en razones ocultas que disfrazan su verdad
amparándose en las circunstancias

Hibernando la pasión en los oscuros placeres
de la única fidelidad que conoce











lunes 22 de junio de 2009

SIEMPRE EL CINE, Por Fernando Sabido Sánchez

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I


MUERTE EN VENECIA


Me hechiza el cine de Luchino Visconti
La inmemorial muerte y resurrección de Venecia
Y los palacios en ruina que amenazan
Con ser devorados por el Gran Canal

Un muchacho de largos cabellos dorados
Agita la bandera del Arco Iris al atardecer
Y le inspira a Gustav Mahler
La Sinfonía Número Cinco





II


MARLENE DIETRICH


Se consagró en un cine primitivo, mudo
y nos deslumbró tan bella como la muerte
en El Ángel Azul
Viajó hasta las nieves perpetuas
en el Expreso de Shangai con Von Sternberg
y en Testigo de Cargo sus besos nacieron
de labios tallados en hielo
Fue musa de Willy Wilder y Orson Welles
la encumbró a los altares del celuloide
con Sed de Mal
Nos queda de ella la inmortalidad
escrita con la sangre añil de su estirpe
en los arcanos del Séptimo Arte

María Magdalena von Losh Dietrich
Marlene, la que fue diosa, única



viernes 19 de junio de 2009

REFLEXIONES SOBRE LA MUERTE, Por Fernando Sabido Sánchez

I

Vendrá la muerte a confundirnos con otros
no seres angustiados por las noches frías
del delirio y nos vestirán con sudarios de olas
trasparentes para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero de ajedrez

Vacío de amor y tiempo el corazón maldecirá
la ausencia del afecto y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad por un abrupto
letargo de fruiciones disonantes y abstractas




II

Presiento que enterramos las viejas
canciones de amor, que el viento de la umbría
deshoja nuestro libro verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los placeres del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó a veces
del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista de estigmas,
las ascuas

Ahora, cada palabra, cada letra, vagará
por un paisaje inhóspito de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio rompiendo olas
de lágrimas negras, tal vez crisálidas
a contraluz trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de un espejismo
inútil



jueves 18 de junio de 2009

EL TRÁGALA DE LAS MONARQUÍAS, Por Fernando Sabido Sánchez

I

Los historiadores indagan en viejos
incunables todo lo concerniente a la sangre
azul de los reyes y en ninguno
se les reconoce legitimidad,
porque no respiran desde que los parieron
las princesas muertas

Mientras los hombres soportamos
con estoicismo el trágala del vasallaje,
las putas nos gritan desde las favelas
que la dignidad no es prerrogativa
del oficio, la cuna, los genes o la sangre



II

Es la hora, nada nos ata a unos reinos
estériles que acabarán por aniquilarnos,
es la hora del compromiso con la libertad,
de vivir, vivir sin el peso de unas leyes
indignas e intolerantes para con el afan
contenido de los hombres

Ha llegado la hora de emanciparse, de abrir
las puertas cerradas a la gente corriente,
de expulsar a los bufones y mercenarios
rémoras en atávicas monarquías, de las tierras
que siempre debieron ser libres


AMANCIO PRADA INTERPRETA UN POEMA DE
AGUSTÍN GARCÍA CALVO

miércoles 17 de junio de 2009

AUSENCIAS, Por Fernando Sabido Sánchez

I


Cuando hubo amor entre nosotros
nos dirigíamos a la intimidad
prevenidos a compartir el sufrimiento
en un combate innecesario de egos
itinerario imposible a la felicidad

Fue preciso descubrir el atajo
que transcurre por el placer
y olvidar a este lado del horizonte
los cíclicos latidos de la fiebre



II

He regresado a nuestra ciudad desierta
a las calles despobladas
en las que sólo sobreviven
el silencio y los insectos
dime
para qué gritar si no puedes ya oírme

Recuerdo aquellos tiempos
la gente en sus asuntos
malgastando las horas
y fingiendo que viven
dime
para qué llorar si todo es inútil

Esta noche te imagino
reflejada en la luna de entonces
herida de sueños
dime
para qué sufrir si no puedo tenerte

Sólo queda un suburbio de sal
con viviendas teñidas de nácar
por las olas de un mar que no existe
dime
si ya no me amas
para qué sigue en alerta la muerte



III

Asfixiada en la rutina
has calcinado el tiempo de tu vida sin usarlo
pasando por los días
manchados con sangre en tu destino
sin concretar el alfabeto
con palabras de amor que te prohibías

Alergia suspendida en los poros
de tu piel vestida de desconfianza



IV

Miro la hora escrita en el sexo
de la noche
y aún es el día de ayer
que se muestra inoportuno
manchando a destiempo
la infidelidad de las caricias

Mañana se borrarán las cicatrices
traicionando
las promesas imprudentes de la cita
o la ilegal presunción de la inocencia



V

Ambos sabemos que nos separa
la distancia inaccesible de un naufragio
o las imaginarias coordenadas que trazamos
sobre la incierta superficie del mar

Me reconozco en la impaciencia
de todos los amantes
pero a la vez en la imposible concreción

de un nuevo abrazo
que plagie la aparente felicidad

de los enamorados

Y reniego de la inútil vocación

del solitario






martes 16 de junio de 2009

LA DESNUDEZ, Por Fernando Sabido Sánchez





I


Observo tu cuerpo desnudo
disfrazando el fracaso
eres una sombra perdida
en la luz de mis fábulas
regresada de la hora más angustiosa
del exilio

Quiero recobrar la mujer
que enhebraba la vida al aire
a la que nadie reconoce ocultando
el detritus del pasado

Mañana aún no existe
y puede ocurrir cualquier cosa





II


Te desnudaste del vestido de fiesta
suplicando a la lluvia que mojara tu cuerpo
sin hurtar a las nubes el color de ceniza
que pintaba de gris aquel pantano de cieno

Y decidiste borrar de la piel de tu sexo
el detestable tatuaje con mi nombre




III


Al interpretar tu desnudo
no reparo en el candor de la carne
sino en la aristocracia
de una piel que mece ternura

Largos años de temor turbando los afectos
peregrinando oscuridad
El pecado ultraja la virtud con hilos
de lágrimas
y los instintos vedados
hienden en la niebla
a la multitud silenciosa

Cuando el deseo hizo añicos al amor
supe que todo estaba perdido





lunes 15 de junio de 2009

RETAZOS, Por Fernando Sabido Sánchez





I

He pintado tu boceto
mientras mirabas distraída un libro
Es muy diferente al retrato que te hice
cuando tenías veinticinco años
para regalárselo a tu pareja de entonces

Sigues igual de sensual
aunque ya no me recuerdas a aquella mujer
y ambos venimos de otra época

¿Te apetece escuchar a Leonard Cohen?




II

En el fondo sólo has inventado
una montaña de palabras incitantes
que hacen evaporarse con su magia
los vestigios del agua
y llegas a la noche de bodas
con los cabellos desordenados

Quizá consigas excitarme algún día
con tu olor a lluvia cuando hierves
y es todo lo que necesito del aire
para pasear por el parque tus recuerdos




III

Concluye la noche y paralizados
no alcanzan a protegerla mis brazos
Hasta mi cuerpo que enferma en la oscuridad
llegan los colores insinuándose desde el jardín
bajo una luz con trazos de deslealtad

Me rodean unos rostros inanimados
y no esperará la muerte
que me siente a contemplarla cuando llegue






viernes 12 de junio de 2009

VACÍOS, Por Fernando Sabido Sánchez



I

Puedo palpar el vacío en la utopía
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de la navaja
En la misericordia de los dioses

Y lo palpo cada noche
A mi lado
Bajo las sábanas




II

Pretendí volver a amarte más allá
de los excesos, de la vacuidad,
recorriendo los hielos y cenizas
del pasado en tu busca

Y te encontré en un presente
atestado de imposibilidad




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YANNI: CONCIERTO EN EL TAJ MAHAL

miércoles 10 de junio de 2009

LA FRÁGIL PERMANENCIA DE LO ÍNTIMO, Por Fernando Sabido Sánchez

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LA FRÁGIL PERMANENCIA
DE LO ÍNTIMO



Acércate y el amor no desplegará
su sombra por la agónica memoria
de nuestros silencios, sólo son líneas
discontinuas en una tierra fértil
A los amantes nadie puede vetarles
el paso hasta las brasas, ni a deleitarse
con el ámbar gemido del hallazgo

No olvides que rastrearán los surcos
buscando la fatiga, un leve indicio,
silogismos y partículas de pánico
Si no nos alejamos podremos salvar
la desnudez, lo metafísico,
todo se circunscribe a que admitamos
la frágil permanencia de lo íntimo


(DE MI LIBRO: LAS DIOSAS ESCONDEN SU SEXO DETRÁS DE LA LUNA)
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martes 9 de junio de 2009

LA NOCHE DE CÓRDOBA, Por Fernando Sabido Sánchez

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El cantaor se arranca por fandangos
y rompe el silencio, la indolencia,
el dormitar culposo de mi hedonismo
La luminosa madrugada de la cercana
Córdoba difumina la tenue claridad
en el vagón del tren de cercanías
y de repente vuelvo a quebrantar
los códigos no escritos de la fidelidad

He vivido la misma historia otras veces,
el corazón excitado, la familiaridad
del paisaje a través del cristal,
las cálidas noches de labios sonrosados
en las que buscaba compañía
de una amante circunstancial

Te mentí, para no convertirme
en un rehén de mis actos



.