Una mujer me habló de su amor
en aquellos días en que me asfixiaba la desgana
y me ofreció compartir su sueño irrealizado
o tal vez su utopía más hermosa
por un instante medité una respuesta
pero a mis palabras las apagó el silencio
y se me hizo tarde
sin que la necesidad me lo advirtiera
ella volvió sobre sus pasos
a deambular las noches que tan bien conocía
y mantuve distraída la mirada
mientras se alejaba estrenando otra desdicha
o acaso era el dolor que de nuevo la abrazaba
contra su cuerpo congelado
tan lejano aquel episodio en mi memoria
sigo caminando con obstinación la cobardía
© Fernando Sabido Sánchez
A veces me despierto angustiado
con el temor de que el sol no aparezca
y la noche perpetua
me devuelva al origen del universo
cuando según nos han enseñado
no existía el ser humano
sólo me consuela pensar
que aún no se habrían inventado
las armas ni las guerras
© Fernando Sabido Sánchez
Tal vez crees que pueda existir el paraíso
y llegar a tocarlo brevemente con las manos
pero sólo a la primavera
le nacen hojas en los árboles sin proponérselo
ahora sabes que la vida se nos escapa
cuando la amarramos al viento
y que en una misma fotografía
no caben todos los paisajes que nos gustan
© Fernando Sabido Sánchez
Ámame desnuda para sentirte
en el lado más benevolente de tu amor
acariciando tus pechos y jugando
con olas gigantes que sólo imaginamos
porque nunca las hemos mirado de frente
puedo creer que has renunciado
a repetir conmigo otros otoños
aunque no entiendo que sigas deshojándote
© Fernando Sabido Sánchez
Tu alma a contraluz
nunca comprendida,
sola
porque no hay flores en el mundo
para nadie
salvo para los muertos
te recuerdo con las alas rotas
en el silencio de tus noches
para ti, sola
fuego que poco a poco se apaga
sin calentar un amor
ni a los sueños
tu alma libre
para ti,
a solas
© Fernando Sabido Sánchez
No quiero parecer más tiempo
el hombre que no soy
aléjate antes de que te obligue
a no despedirte siquiera
o te vuelvas a sentir
excitada por mis imperfecciones
debes olvidar a pesar
de haber guardado en la maleta
algunas cuartillas que te gritarán
mis palabras
mientras no se borre la tinta
con tus lágrimas
oye mi voz irreconocible
en una falsa identidad
mis ojos apenas
pueden mantenerte la mirada
e incluso en las próximas horas
no sabrás reconocerme
ahora aléjate
sólo aléjate
© Fernando Sabido Sánchez
Hasta ayer existías bajo el llanto
que te oculta del afilado contorno de la luna
girando tu rostro hacia un eclipse de nubes
o desnudando palabras para despertarme
hoy me dices adiós para abrazar al silencio
¿quién me hablará con tu voz?
© Fernando Sabido Sánchez
Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones
cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo
© Fernando Sabido Sánchez
Estuve de paso por Córdoba
y me acerqué al edificio que han levantado
donde antes estuvo nuestra casa
con el patio de naranjos
en el que los viejos se empleaban
descontando las horas
desde algún lugar de la memoria
me llegó el eco de tus palabras
¿te acuerdas, madre?
© Fernando Sabido Sánchez
Me han hablado hoy de ti
de tu arraigo en el pueblo de Asturias
donde conocimos a aquellos ancianos pescadores
siento haber olvidado por primera vez tu cumpleaños
al mirar las rosas que se estropearon sin cortártelas
o aquel viaje que planeamos a la casa del lago
cuando deseábamos
que nos quedaran todos los inviernos
© Fernando Sabido Sánchez