lunes, 31 de marzo de 2008

MALTRATO

  


Has tomado la decisión
de no fregarle los platos
y arrojar por el desagüe
del fregadero tu dolor

quizá estás dispuesta
a regresar a Londres
y enterrar tu pasado
junto a todos los déficit
e incluso a vestir
con minifalda a la imprudencia

recuerda que él te eligió
como un atrezzo más
en el decorado de su vida


© Fernando Sabido Sánchez









URBANISMO SALVAJE






Queda en algún lugar
un pequeño campo de maíz
al que todavía no han llevado
a conocer la ciudad

es un campo verde oscuro
que imita a la esmeralda
al que se accede bordeando
una colina de escombros
y de lavadoras electrocutadas
un sueño desubicado sin semáforos
que agradece la visita interesada
de los gorriones

no tardarán en destruirlo
los modernos buscadores de oro
manejando la inmisericorde guadaña
de las constructoras


© Fernando Sabido Sánchez












LAPIDACIÓN






No quiero ser una clepsidra milenaria
tan sólo me siento un hombre horrorizado
huyendo del temblor que atenaza a las piedras
cuando lapidan rosas en un jardín de Oriente

sé que con esas mujeres han muerto poemas
palabras de amor despeñadas en la fosa
que ofrece el fanatismo de mortaja

las condenaron a muerte
sólo por amar lejos del matrimonio





© Fernando Sabido Sánchez






MIRO EL ÁRBOL LIBRE







Miro el árbol libre
al que me abrazo con el viento
y escapo del bosque en el que viven
los dioses que manchan con sangre
al crepúsculo

no ha oscurecido
y siento haber perdido otro día
sobreviviendo al desgaste
de un amor imperfecto
en el que no ocurre nada

una persistente migraña
me recuerda mi biografía
llena de hojas en blanco




© Fernando Sabido Sánchez








CUANDO HUBO AMOR






Cuando hubo amor entre nosotros
nos dirigíamos a la intimidad
prevenidos a compartir el sufrimiento
en un combate innecesario de egos
itinerario imposible a la felicidad

fue preciso descubrir el atajo
que transcurre por el placer
y olvidar a este lado del horizonte
los cíclicos latidos de la fiebre


© Fernando Sabido Sánchez




DIME






He regresado a nuestra ciudad desierta
a las calles despobladas
en las que sólo sobreviven
el silencio y los insectos
dime
para qué gritar si no puedes ya oírme

recuerdo aquellos tiempos
la gente en sus asuntos
malgastando las horas
y fingiendo que viven
dime
para qué llorar si todo es inútil

esta noche te imagino
reflejada en la luna de entonces
herida de sueños
dime
para qué sufrir si no puedo tenerte

sólo queda un suburbio de sal
con viviendas teñidas de nácar
por las olas de un mar que no existe
dime
si ya no me amas
para qué sigue en alerta la muerte


© Fernando Sabido Sánchez








TE DESNUDASTE





Te desnudaste del vestido de fiesta
suplicando a la lluvia que mojara tu cuerpo
sin hurtar a las nubes el color de ceniza
que pintaba de gris aquel pantano de cieno



y decidiste borrar de la piel de tu sexo
el detestable tatuaje con mi nombre






© Fernando Sabido Sánchez










ERES UNA DESCONOCIDA PARA MÍ







No pude preguntarte sobre ti
porque nunca estabas a mi lado
cuando mirábamos la nieve
en aquellas tardes de conciertos
en Salzburgo



y ahora que pasamos juntos
todos los veranos
deduzco que jamás llegaré a conocerte











© Fernando Sabido Sánchez




viernes, 28 de marzo de 2008

ASFIXIADA EN LA RUTINA








Asfixiada en la rutina
has calcinado el tiempo de tu vida sin usarlo
pasando por los días
manchados con sangre en tu destino
sin concretar el alfabeto
con palabras de amor que te prohibías

alergia suspendida en los poros
de tu piel vestida de desconfianza






© Fernando Sabido Sánchez







QUIERO RESUCITAR TU DESNUDO










Quiero resucitar tu desnudo prenatal
en la espuma de un mar extraño
abrazado a las mareas para no lastimarte



pero las olas me niegan el pasado
borrando tus pisadas de todas las orillas






© Fernando Sabido Sánchez